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8 jul 2015

Vanidades de la ortografía

UNA BUENA ORTOGRAFÍA PUEDE SER EVIDENCIA DE UN CONSISTENTE HÁBITO LECTOR; PUEDE SERLO TAMBIÉN DE UNA DELICADA Y CONSCIENTE RELACIÓN CON EL LENGUAJE. O, POR EL CONTRARIO, PUEDE SER CICATRIZ DE UN MARTIRIO ESCOLAR, ADEMÁS IRRELEVANTE. EL RESULTADO PUEDE SER PARECIDO, PERO LOS PROCESOS Y LAS PROCEDENCIAS SON DIAMETRALMENTE OPUESTOS

Imagen de Alberto Montt
Enseñar ortografía o, en el fondo, lo que sea, puede ser objeto de una buena discusión.
A veces, sólo a veces, conviene empezar por el principio; por eso comienzo diciendo que a mí la ortografía no me interesa en lo más mínimo. No la considero un saber importante… No la considero un saber, a decir verdad; apenas, una información aplicada, de baja complejidad y ninguna justificación significativa. Aun así, creo que puede funcionar como evidencia de otros procesos pedagógicos y culturales mucho más hondos e importantes, si se la mira bien. Una buena ortografía puede ser –por ejemplo– evidencia de un consistente hábito lector; puede serlo también de una delicada y consciente relación con el lenguaje. O, por el contrario, puede ser cicatriz de un martirio escolar, además irrelevante. El resultado puede ser parecido (lo que solemos entender por una buena ortografía), pero los procesos y las procedencias son diametralmente opuestos. Y el saldo subjetivo, inverso. Conviene tener claras estas diferencias.
Quiero decir, la ortografía que recupero es la que no es objeto de un estudio directo o de una obsesión (que va las dos veces con “s”), sino consecuencia de una sensibilidad que la trasciende y la incluye. La ortografía llega, no la vamos a buscar.
Sin embargo, una y otra vez, el aparato escolar hace lo contrario.
Asisto hace un tiempo a un fenómeno que me indigna: el éxito en Twitter de @ortografía. 2,5 millones de seguidores. ¡Impactante! Desde ahí se dicen cosas como: “Mi hermana está «medio loca», es «medio», no «media». Medio es un adverbio (invariable)”/ “Es «echar», no «hechar». Es «o sea», no «osea». Es «no sé», no «nose». Es «yendo», no «llendo». Es «enredo», no «enriedo»”. Pero de esa dimensión técnico-informativa –vamos a decir así– se pasa rápido a esta otra, más moral –vamos a decir también– que dice cosas como: “Escribir mal, sumar con los dedos, no saberse bien las tablas, y seguir pasando de año. Así se deteriora la educación”/“El dinero hace personas ricas; el conocimiento hace personas sabias, pero la humildad y la ortografía hacen grandes personas”/“Quien ignora la ortografía, también ignora que perderá respeto, credibilidad y admiración”. Más moral y más verduga –diría, si la palabra existiera, y no me sorprende. ¿Que la ortografía hace grandes personas? No. Y luego acaba deslizándose hacia el registro metonímico del autoritarismo elitista con cosas del tipo Entre un «hola, ¿qué haces?» y un «ola k ase» hay un cerebro de diferencia”. Detestable, y con 2,5 millones de seguidores. Alguna que otra vez aciertan con: “El peor error ortográfico que existe es que nunca ponemos punto final a aquello que nos hace daño”, cuando la estadística los asiste.
Enseñar ortografía como si fuera en sí importante es poca cosa; ponderarla y buscar sojuzgar a partir de ella es directamente deleznable. Pero el problema no son ellos, somos nosotros. No sólo nosotros que los seguimos, sino nosotros que le damos importancia a todo aquello como si la tuviera. Nosotros, que le hacemos la corte. Nosotros, que nos creemos que escribir con faltas es escribir mal y sin ellas es hacerlo bien. Nosotros, que abonamos el circo circunspecto de la ortografía perfecta de las palabras esdrújulas. Nosotros, que jugamos el juego perverso del buen escribir como seña del educado y bien formado. Nosotros, que nos fanatizamos con la relevancia de diferenciar inexorablemente los significantes de los hechos de la acción de echarla. ¡Qué más da!
¿Nunca te preguntaste por qué nadie comete el error ortográfico de escribir asiento con “d” en lugar de “t” y sí el de escribirlo con “c”? ¿O por qué es frecuente que nos equivoquemos haciendo regular un verbo irregular e absolutamente infrecuente lo contrario? No cometemos todo tipo de errores; cometemos errores justamente en aquellos puntos donde la convención ortográfica de la lengua se manifiesta como totalmente discrecional. ¿Será el problema quien comente el error o la estructura de la norma? Si no hubiera verbos irregulares, ¿ganaríamos o perderíamos? Si la “h” muda desapareciera, ¿quién perdería? A las personas en general no nos gusta seguir normas que no comprendemos ni justificamos, salvo si somos detentores sádicos de ellas; y a los adolescentes, menos. Es ley de vida.
Y así como el @ortografía humilla desde su lugar oracular, la escuela –para no ser menos– tortura con el ritual de bautismo hacia aquel oráculo. Dictados tras dictados; lápices rojos corriéndose en el papel de los cuadernos “ensangrentados” de los niños; impostaciones que no existen para diferenciar la “v” de la vaca de la “b” del blanco; pruebas de fuego; escarnios periódicos; insoportables misas del buen escribir de los que nada entienden de la escritura.
Yo sé por qué pasa todo eso. Pasa porque somos demasiados los que gozamos con los efímeros lugares de poder y sojuzgamiento. Pasa porque nos gusta reducir al otro a la evidencia de su insuficiencia. Y cuanto más arbitraria la herramienta de sojuzgamiento, más ostentoso el poder que nos confiere. El goce incontrolable del poder discrecional. El del policía y los permisos de circulación vehicular; el de la maestra y las reglas ortográficas. Nacidos para humillar (que va con esa “h” que es muda y no tiene ninguna consecuencia en los significados).
Para mi felicidad, también anda por ahí un listado sagaz, irónico e ingenioso que se resiste a desaparecer aunque pasen los años y prosperen los @orto… algo. Un listado que trata sobre un espacio contiguo a la ortografía, que se pisa y se desplaza de ella, que podríamos llamar gramática o sintaxis o un poco de ambas, y que solemos sintetizar en las normas de estilo. Dice cosas de la índole de: “La voz pasiva no debe ser usada nunca”/“No escribas frases en negativo”/“Evita las comas, que no sean necesarias”/“Si relees tu trabajo, puedes encontrar al releer muchas repeticiones que podrían ser evitadas al releer y editar”/“Y no empieces una frase con una conjunción”/“¡¡¡No abuses de los signos de exclamación!!!”/“Lo peor de todo son los superlativos”/“Coge el toro por las ramas y evita mezclar metáforas”/“Nunca jamás, uses redundancias repetitivas”/“Si no te lo he dicho una vez, te lo he dicho mil veces: resístete a las hipérboles”/”Evita el uso “excesivo de las ‘comillas’”/“No se debe generalizar”/“Sé más o menos específico”/“Sintaxis retorcidas evitar debes”/“¿Quién necesita preguntas retóricas?”, y así va.
No es lo mismo mediante la ortografía reírte de los alumnos que con la ortografía reírte con los alumnos. El matiz invierte el sentido pedagógico y ético de las cosas. Este ejercicio nos muestra que podemos divertirnos con todo esto y jugar con el lenguaje como cuando juegas con tu mascota; así sí vamos camino al buen escribir, porque estamos en el proceso de construcción de una relación entrañable con el lenguaje. Como sin darnos cuenta, nos envuelve la poesía. Por el otro camino, más serio y jerárquico de las reglas y nuestras sujeciones, acabamos como en aquellos típicos casos donde los niños de la casa hasta miedo a su mascota le tienen; tantas veces les hemos dicho “cuidado y más cuidado” que hasta de la natural caricia se han retirado.
Decía que la ortografía no me importaba y es verdad (como tampoco las normas de estilo, a decir verdad); no me importa nada esa ortografía que ella misma se cree tan importante. Prefiero que nos sumerjamos en las entrañas de las sintaxis donde respira, libre e intuitivo, el lenguaje que nos hace lo que somos…

Twitter del autor: @dobertipablo
Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Planetafios al respecto.

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20 sept 2012

¿Tweet o tuit? La Fundéu y la RAE presentan un manual para escribir bien en Internet


  • La Fundación del Español Urgente ha recogido los consejos de unos 40 expertos sobre vocabulario, cortesía digital, reputación online y escritura de blogs.
  • La institución es consciente de que el futuro del lenguaje "se juega en la Red".

El futuro de la lengua española "se juega en Internet". Con esta convicción, la Fundación del Español Urgente (Fundéu), institución asesorada por la Real Academia de la Lengua (RAE), ha publicado un manual con numerosas recomendaciones para escribir correctamente en la Red y aprovechar todas sus posibilidades.

 Una falta de ortografía en Internet puede ocasionarnos un gran desprestigio 

Dirigido por el periodista Mario Tascón, Escribir en internet. Guía para los nuevos medios y las redes sociales cuenta con los consejos de más de cuarenta expertos sobre asuntos como la cortesía en la Red, la correspondencia electrónica, la reputación online, la redacción de blogs, las redes sociales o los emoticonos.
Como prueba del interés que la Real Academia Española le presta a los nuevos medios y a las redes sociales, el libro se ha presentado este jueves en el edificio de la RAE, donde han participado, entre otros, José Manuel Blecua, presidente de la Fundéu BBVA; Mario Tascón, Joaquín Müller, director general de la Fundeu, y el músico Julián Hernández, cantante y letrista de Siniestro Total y con fama de excelente tuitero.
"Las redes sociales están generando preocupación por el lenguaje", ha opinado Müller, cuyas recomendaciones cuentan con unos 130.000 seguidores en Twitter. "Los internautas saben que no hay lugar más público, mayor plaza pública que Internet (...) y no hay sitio en el que puedas estar más expuesto que en la Red, donde una falta de ortografía, una pequeña mentira, un mal dato puede ocasionarte el mayor desprestigio", ha defendido.

De los emoticonos a la cortesía digital

Müller ha señalado también que el libro puede ser útil "para el que lleva años utilizando el correo electrónico, pero desconoce sus normas de cortesía, para el que no entiende los emoticonos que recibe por el móvil, para los que empiezan en Twitter o escriben en Facebook y no deducen su vocabulario, para el principiante que no sabe cómo dirigirse a su público en una red social y para el político interesando en su reputación 'online'".
Esa "exposición pública permanente" que se da en los nuevos medios "obliga sin duda a la corrección. Cualquier falta de ortografía destruye el mensaje. Si lo hacía en las cartas íntimas de amor, ¡cómo no va a hacerlo en los textos públicos de la red"!, comenta, plenamente convencido de que el futuro de la lengua "se juega en Internet".
La gente que escribe mal es más visible que nuncaPor su parte, frente a los que opinan que "ahora se escribe peor que antes", Mario Tascón cree que "lo que sucede es que ahora la gente que escribe mal es más visible que nunca".
Y si no que se lo digan a esos famosos que han cometido una falta de ortografía en algún mensaje y "se les ha sometido al escarnio público en la plaza digital de las redes sociales".
En una entrevista con Efe, Tascón afirma que este manual pretende "recopilar buenas prácticas que ya se están dando en la red, llamar la atención sobre algunos errores y recomendar posibles soluciones, al tiempo que reúne bastantes documentos dispersos que había sobre estas cuestiones".
Los diversos canales de comunicación que hay en Internet y la irrupción en el mercado de dispositivos electrónicos están dejando "una profunda impronta en el lenguaje" y afectan "al vocabulario e incluso a la gramática", opina Tascón, autor, junto a Mar Abad, deTwittergrafía.
Tascón, gran experto en los nuevos medios, explicó algunas de las características de Escribir en internet, que cuenta con los consejos de más de cuarenta expertos sobre asuntos como la cortesía en la red, la correspondencia electrónica, la reputación online, la redacción de blogs, las redes sociales o los emoticonos.

Principales malos usos

"En la red florecen nuevos usos lingüísticos, algunos de ellos heredados de los mensajes SMS. Los signos de apertura tienden a desaparecer ("qué piensas?"), se producen"agolpamientos de palabras" ("diadeinternet", "nonosvamos") y la brevedad lleva a veces a escribir "salu2", "ade+" o "bss", afirma Tascón, (se abrevia y simplifica muchas palabras segùn Planetafios).
En Internet los signos de apertura de interrogaciones tienden a desaparecerLa "k" parece adquirir un carácter reivindicativo en expresiones como "k kieres?"; hay palabras que se estiran, como "adioooooos", "goooOOoool", en un intento de "transmitir sentimientos", y no es lo mismo decir "no" que "¡¡¡¡¡No!!!!!"
La cortesía en la red es importante. De ahí que el nuevo manual contenga una serie de consejos "para ser un internauta cortés", que ofrecen Elena Gómez y Luis Guerra.
Ser conscientes de la audiencia, emplear adecuadamente el tú, el usted o el vos, ser claros y estructurar bien los textos, tener en cuenta las diferencias culturales y no ampararse en el anonimato para ser descorteses, son algunos de ellos.
Dividido en dos partes (uso cotidiano y uso profesional), Escribir en Internet no se limita a hablar del lenguaje en la Red, sino que aborda otros muchos temas, entre ellos el diseño de una página web, cómo sacarle el mayor partido a los buscadores, la accesibilidad en los nuevos medios y consejos jurídicos para sobrevivir en internet.
Al final del libro se ha incluido un amplio anexo con el vocabulario básico para moverse por Internet.

Neologismos aceptados y no aceptados

En ese anexo los menos iniciados se enterarán de que crowdsourcing es un neologismo para "referirse a la tendencia a generar grandes comunidades alrededor de un tema de interés";emoji es un término japonés que designa los emoticonos o ideogramas que se usan en mensajería instantánea para teléfonos, y que trol denomina coloquialmente a los alborotadores que participan en foros cibernéticos.
"Lo importante es que en la escuela se enseñe bien a leer y escribir a los estudiantes. Y que se les inculque a los más jóvenes el amor por la buena literatura". Así sabrán luego cómo tienen que escribir en los diferentes contextos, ha resumido Müller, antes de referirse a algunas de las novedades que se han incluido recientemente en la versión digital del Diccionario, entre ellas libro electrónico, tableta, blog. También estarán tuitear, tuit, tuiteo y tuitero.

A los lectores de este espacio los denominamos Planetarios o Planetafios, que plantean uds.


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6 sept 2012

Medizina halternatiba

No es ningún secreto ni novedad que los practicantes de la medicina (la de verdad, que no hay otra) tienen mala letra y no se entiende lo que escriben. Pero los de la medicina alternativa (es decir, la que la que cura con la misma efectividad que el "sana sana culito de rana", por mucho que haya quien jure que "a mí me funciona") no tienen perdón, o al menos algunos de ellos. Ahí tienes una captura auténtica, tomada de este enlace. YENO DE FALTAS DE HORTOGRAFIA, HOYGAN.


No sé yo si alguien que no ha aprendido a escribir a un nivel de primero de Primaria puede tener muchos conocimientos de medicina. Y dice que es maestro, hace falta valor. ¿Pondrías tu salud en sus manos?



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