Mostrando entradas con la etiqueta autoestima. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autoestima. Mostrar todas las entradas

14 oct 2015

Los pilares de la autoestima

La autoestima es un concepto muy trabajado hoy en día pero en el que muchas personas encuentran déficits a varios niveles. hablemos de los tres pilares que forman la autoestima.


La autoestima es un sentimiento general de valía que nos otorgamos a nosotros mismos. Positiva o Negativa. Y, como consecuencia, nos queremos o no nos queremos.

La autoestima se forma a través de un proceso mediante el cual se interiorizan las opiniones de las personas significativas para nosotros y se utilizan como criterios para nuestra propia conducta. Ej. Soy malo, soy patoso, soy perfecto.

Para que una persona pueda valorarse en lo que es, tiene que haber sentido que le quieren incondicionalmente.


La autoestima tiene tres pilares

1. Amor a uno mismo: Es la acción de querernos por el mero hecho de ser y existir. De los 0 a los 2 años.

2.Visión de uno mismo: Hace referencia a las etiquetas que nos ponen las personas significativas. Se inicia desde los 2 años en adelante y en la adolescencia se revisa lo aprendido hasta el momento.

3. Confianza en uno mismo: A través de las acciones que llevamos a cabo por nosotros mismos.  Fórmula:

Atrevimiento + tolerancia a la frustración + persistencia


El equilibrio de la autoestima

Los tres pilares están relacionados equilibrando la autoestima.

Si me quiero incondionalmente (amor a uno mismo), es probable que crea en mis capacidades (visión de mí mismo) y, por tanto, actúe sin temor al fracaso y logre mi objetivo (confianza en mí mismo).



Si confío en mí mismo superficialmente (confianza) porque no me quiero (amor), me derrumbaré ante un problema.

Si tengo una visión negativa de mí mismo por las etiquetas de los demás, tendré muchas dudas ante una elección o ante la resolución de un problema por mucho que mis actuaciones suelan ser adecuadas (confianza).

Si en mi familia me han sobreprotegido y tengo mucho amor a mí mismo y una visión de mí mismo positivas pero no tengo confianza por no poder practicar con acciones las cosas que aprendo, dudaré sobre mi capacidad de resolución.

 
¿Y ustedes? ¿Qué pilares de la autoestima tenéis más desarrollados y en cuáles les hace falta trabajar?



.

19 jun 2014

¿De qué depende el atractivo de un cuerpo?

Un proyecto fotográfico nos orienta


cuerpo
Estas son algunas de las imágenes de un proyecto: ‘Illusions of the Body: why slouching makes everyone unattractive”, de la fotógrafa Gracie Hagen. 
La misma mujer, la misma iluminación. Solo cambia su actitud. 
cuerpo2
cuerpo1
Sorprende ver cúanto depende el atractivo de la postura corporal, de cruzar o no los brazos, de levantar la mirada, vamos, de quererte. Me pareció interesante compartirlo.


11761806273_d9bf266020_b.jpg



.

20 ene 2013

Ausencia de halagos


Nos dicen siempre lo que hacemos mal, pero no nos dicen casi nunca lo que hacemos bien.

¿Cuáles son las consecuencias de no elogiar a los demás?



Después de diecinueve años de trabajo en una multinacional de publicidad, Félix decidió cambiar de aires y fichó por una pequeña agencia local. En sus primeros días de trabajo en la nueva oficina, uno de los directores lo llamó y le pidió si podía preparar una presentación para un cliente. Tenía solo dos días.
Félix trabajó con intensidad y a las cuarenta y ocho horas le dejó al director el dosier de la presentación en la mesa. Al poco rato, el director fue a verlo y con la presentación en la mano le dijo:
–¡Brillante!
Jorge no sabía cómo interpretar aquellas palabras y se apresuró a decirle:
–Lo siento, he tenido solo dos días, he trabajado muy rápido, quizá demasiado, y no todo está como me gustaría, pero no he podido hacer más…
El director lo miró con extrañeza y le cortó el discurso para decirle:
–Félix, parece que no me estás entendiendo, te estoy diciendo que me parece brillante, te estoy dando las gracias.
Jorge se disculpó:
–Perdona, es que pensaba que lo decías con ironía porque esperabas un trabajo mejor.
El director, con expresión contrariada, le dijo:
–Amigo, estás fatal. No sé cómo te trataban en tu antiguo trabajo…

En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio” (Albert Camus)
Somos implacables transmitiendo a los demás nuestras críticas y sin darnos cuenta omitimos los halagos. Cuando algo no nos gusta de otro, cuando ha hecho algo mal, sentimos la necesidad de decírselo. Y si ocupamos una posición de poder, esta necesidad se convierte en una responsabilidad más de nuestro trabajo. Sin embargo, cuando las cosas salen bien, cuando estamos contentos del trabajo de alguien o nos gusta especialmente algo de su manera de hacer las cosas, nos cuesta muchísimo decírselo. Nos parece innecesario y hasta contraproducente. Como le oí decir a un alto ejecutivo a propósito del excelente trabajo de un subordinado, “mejor no decírselo, que se lo cree y se relaja”.
Lo cierto es que con mayor o menor consciencia de ello, nos sobrecargamos los unos a los otros de críticas y reproches, y prescindimos de los halagos y los reconocimientos. Recibimos propor­­cionalmente muchos menos halagos que críticas, a pesar de que, como ha demostrado la investigación científica, necesitaríamos para un correcto equilibrio emocional al menos cinco halagos por cada crítica, ya que para la mente humana lo malo es más fuerte que lo bueno.

Es un signo de generosidad halagar de manera generosa” (André Maurois)
Nadie es inmune a la sobrecarga de juicios negativos. Al mismo tiempo, todos necesitamos una dosis razonable de reconocimiento. La ausencia de halagos deja huella en nuestro estado emocional: la persona que solo recibe crítica en lo que hace acaba creyendo que hace las cosas mal, y que no es bueno en su trabajo. Acaba perdiendo la autoestima.


En los libros

JOSÉ LUIS ÁGREDA
Este verano nos ha dejado Stephen Covey. En su clásico ‘Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva’ (Paidós, 1997) describe el funcionamiento de lo que él llama la “cuenta bancaria emocional”, metáfora que explica la relación entre críticas y reconocimientos.


En el caso que he descrito, Félix dudaba de la intención de las palabras de su nuevo director, porque tras años y años de ausencia de reconocimientos y de críticas innecesarias había dejado de creer en sí mismo y no concebía que aquel comentario pudiera ser un halago.
La falta de reconocimiento mina la autoestima. No a todos por igual y de la misma manera, pero lo hace. Y si se combina con una sobredosis de crítica, el efecto se multiplica.En el caso que he descrito, Félix dudaba de la intención de las palabras de su nuevo director, porque tras años y años de ausencia de reconocimientos y de críticas innecesarias había dejado de creer en sí mismo y no concebía que aquel comentario pudiera ser un halago.
Sería bueno revisar nuestro comportamiento comunicativo con los demás: ¿cuándo fue la última vez que le reconocí a determinada persona algo bueno?, ¿me cuesta decirle lo que me gusta de él?, ¿me ahorro sistemáticamente los halagos? Y corregir el balance entre críticas y halagos.
Es bueno halagar generosamente a los demás cuando lo merecen, como es bueno saber recibir y disfrutar de un halago merecido. Ambos comportamientos son signo de seguridad interna. Lo que no es bueno en absoluto es llegar a depender de los halagos de los demás, ya que ello nos hace terriblemente vulnerables. Cuando dependemos del reconocimiento ajeno para sentirnos bien, acabamos haciendo lo que sea necesario para obtenerlo, prescindiendo, en el límite, de nuestros propios valores.
Rechazar una alabanza es desearla doble” (François de La Rochefoucauld)
Contaba el desaparecido maestro Oriol Pujol Borotau que nuestra autoestima es como un gran saco que llenamos cada día con todo lo bueno que nos ocurre. Pero este saco tiene un agujero, de manera que por la noche va perdiendo su contenido, y cada mañana necesitamos llenarlo de nuevo. Podemos llenarlo desde fuera –con el reconocimiento y la estima de los demás– o podemos llenarlo desde dentro –con nuestra propia estima y reconocimiento–. Si lo hacemos desde fuera, cada mañana viviremos la angustia de tener que lograr el reconocimiento de los otros, de tener que hacer cosas para que estén contentos y nos lo den. De tener que ganarnos su estima. Y si el reconocimiento no llega, el saco no se llena y nos sentiremos mal. Si, en cambio, nos acostumbramos a llenarlo desde dentro, desde nuestra propia estima, seremos seres independientes y podremos vivir el reconocimiento de los otros –si llega– como un gran regalo, pero no como una necesidad para nuestra subsistencia.

Hace uno bien en alabarse a sí mismo cuando no encuentra otro apologista” (Erasmo de Rotterdam)
Quizá nos toque vivir en un entorno parco en halagos y lleguemos a dudar de nuestras capacidades y aptitudes. No será una situación agradable, sin duda, pero incluso en estos casos hay un trabajo que siempre podemos hacer para no perder la autoestima: tomar consciencia de nuestras virtudes.
Para ello ayuda mucho un sencillo ejercicio: escribirlas. Hacer una lista de veinticinco virtudes que consideramos nuestras y, una vez completada, pegarla en el espejo del baño para leerla cada mañana. Si la lista es demasiado corta, pidamos ayuda a los amigos. Que nos ayuden a confeccionarla con todo aquello que ellos experimentan de nosotros en positivo y que quizá nosotros no somos capaces de ver. Si es demasiado larga (ocurre pocas veces), una pequeña dosis de humildad nos ayudará a recortarla saludablemente.


.

13 sept 2012

El mensaje indeseado de los perfeccionistas



¿Eres de esos que llaman “perfeccionistas”? ¿De esos que nunca pueden dar un trabajo por terminado mientras queda tiempo? Y ya que estamos, ¿crees que es una cualidad positiva y presumes de ella?
Quizás entonces te recuerdes de chaval, o recuerdes a algún compañero tuyo, quejándose o incluso llorando por haber sacado un 9,5 en lugar de un 10 y cosas por el estilo.

Si eras tú recordarás que la gente no te miraba precisamente con comprensión, y si lo veías podrás recordar la mala sensación que te daba.

Estas personas no comprenden por qué causan ese rechazo en otrossi ellos siempre tienen palabras de comprensión y ánimo para todos y felicitan a su compañero que siempre saca 5 y esta vez ha sacado un 6,5…


Cuando expresas tu malestar por esa pizquita que te falta a ti en cualquier campo, expresas cuál es tu opinión interna sobre ese hecho. No sobre ese hecho respecto a ti, sobre ese hecho.
Cuando dices: Uff, qué gordo estoy! -porque te sobra un kilito, ¿has visto la cara de tu amigo obeso que sí que tiene un problema de salud con su peso y que además le origina con frecuencia otro de autoestima? En el fondo lo que dices es: Todo el que esté igual o más gordo que yo me parece desagradable. Y punto, ese es el mensaje.

Sé que no era ese el mensaje que querías mandar, sé que de hecho cuando hablas con los demás dices lo contrario, sé que crees que esa no es tu opinión consciente… pero sí es tu opinión inconsciente.

Es algo difícil de asumir y te pone un poco triste cuando por fin lo haces, pero el perfeccionismo extremo esconde una gran dosis de intolerancia.

¿De dónde nace esa “rabia” que te da ver a gente haciendo tonterías? ¿Qué más te da? Es gente que no conoces, que no te importa… otros lo disfrutan y también te da “coraje”. A veces hacen esas tonterías adrede por reírse, no es que sean tontos, y el público también se ríe en esa complicidad. ¿Qué más te da a ti, intolerante…? ¿Por qué no te ocupas de tus cosas? No es por ayudarles, en tu “rabia” hay cierto desprecio.

Por cierto, ¿qué mensaje mandamos (sobre todo a nuestros hijos) cuando se nos cae algo y decimos “Mira que soy tonto” o cosas así? Pues te guste o no, ese es el mensaje que mandas, que cuando a tu hijo se le caiga, también es tonto.

Quizá pienses que exagero, que soy un mediocre conformista, que los mayores logros se consiguieron no conformándose con lo imperfecto… Está bien que pienses, es una buena actividad, no la dejes… bromas aparte…

Como siempre, tu sufrimiento es el que marca el límite. No hablo del esfuerzo, hablo del sufrimiento. No me refiero que intentes correr un  kilómetro más o ensayar una hora más.

Fíjate. Tienes tu obra terminada (la que sea) y está bastante bien, pero aún puede arreglarse un poquito aquí o un poquito allá y te lías, cuando la entregas dices para ti o audiblemente que es una mierda y ese último pulido te costó la noche sin dormir (salud), la tarde con tu familia (amor), deberes urgentes (tu casa, otros trabajos, etc.) Es fácil ver el desequilibrio, lo sentirás.

Más preguntas, ¿por qué sacrificas salud, personas y cosas importantes por hacer “obras”? ¿Qué ganas con ello? ¿La valoración de quién? ¿No eres ya algo valioso sólo por ser una persona? Lee esto si quieres donde hablábamos del respeto.

Resumiendo, lo primero es que identifiques esa cualidad del extremo perfeccionismo como dañina, que veas la intolerancia que abrigas y haces crecer en tu interior.

Lo más importante es que tus actividades no te hagan sufrir, que no abandones lo que es importante o muy importante (como la gente) por hacer “cosas”.

Además hay una regla sencilla: Si algo en tu vida es más importante le deberás dedicar más tiempo y más energías, o tender a ello. Lo demás es, o bien enfermizo, o bien que tu orden de importancia en el fondo es otro. Conclusiones humanas de la tesis de mi hermana.

Da miedo y tristeza pensarlo… pero sí te matas a hacer cosas porque ser una persona no es suficiente, verás que por sus “cosas” también valoras a otros y que lejos de ser la persona “espiritual y perfeccionista” que te creías, eres un intolerante materialista… y amargado

Elige ahora lo que quieres ser, no diciendo que no eres lo que eres, sino transformándote.



la ciencia para todos




.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Quizás También Te interese

ANUNCIA AQUI / PUBLICIDAD PERSONALIZADA WEB 3.0

CONTAMOS CON UN SISTEMA INTEGRAL DE PUBLICIDAD PERSONALIZADO POR INTERNET WEB - 3.0,..... MÁS DE 270 MIL VISITANTES O LECTORES MENSUALES AL BLOG, BASES DE DATOS DE E-MAILS O CORREOS ELECTRÓNICOS, SOFTWARE / ROBOT PARA ENVÍOS DE MENSAJES DE TEXTO A TELÉFONOS MÓVILES, ENLACES Y ANEXOS A REDES SOCIALES Y CHATS SOCIALES, USO DE APLICACIONES COMO WHATSAPP Y OTROS.

Contactarse a: - planetainformes@gmail.com

Móvil: +51 - 959567777 , +51 - 977851768 ,
Arequipa - Perú


ESPACIO DISPONIBLE - ANUNCIA AQUI

ESPACIO DISPONIBLE - ANUNCIA AQUI
GARANTIA DE IMPACTO VISUAL