14 ene 2013

430.000 millones de años de experiencia humana colectiva

En The Economist, The age of man en una proyección a futuro de esas que nos encantan... a pasar de que está más que probado que no se nos dan nada bien, visto lo visto.



Para finales de este siglo la edad promedio de una persona será de unos 42 años y los que nazcan entonces lo harán con una esperanza de vida de 81 años. La población mundial se situará por encima de los 10.000 millones de personas que acumularán 430.000 millones de años de experiencia humana. Teniendo en cuenta los desafíos a los que se enfrentará entonces el planeta, esperemos que toda esa experiencia acumulada aporte también sabiduría.
Porque sabiduría de momento no, aunque los 220.000 millones de años experiencia humana colectiva actuales al menos nos proporcionan una cantidad ingente de contenido de relleno para las redes sociales.



.

11 ene 2013

Twitter o Facebook


Cada red social se ajusta mejor a un perfil

La del pájaro azul encaja con narcisistas; la del muro, con exhibicionistas


Cada red social tiene ventajas e inconvenientes según lo que busque el usuario.  


Para aquellos que se sienten enajenados, solos, raritos por su distancia del cada día más omnívoro mundo virtual y están contemplando empezar el año nuevo apuntándose a Facebook o a Twitter, o incluso para los que están pensando abandonar lo que para muchos se ha vuelto una especie de adicción, una guía.
» ¿Facebook (mil millones registrados en todo el mundo) o Twitter (500 millones)? Depende de si uno tiende más al exhibicionismo o al narcisismo. Facebook, la mejor opción para los exhibicionistas, ofrece, con su muro —el nombre del espacio donde se deposita la información—, un espléndido escaparate para aquellos que sienten necesidad de compartir con el mundo los detalles íntimos de sus vidas, desde el primer beso con la nueva novia (clic, la foto; clic, enviado a los amigos de Facebook), al aquí estoy yo con mi nuevo vestido/bikini/zapatillas Nike, al delicioso café y cruasán del desayuno, al intento autoanalítico de cómo me siento tras el disgusto con mamá.
Twitter, por el contrario, se acomoda más al narcisista, a aquel que tiene que demostrar al máximo número de gente posible (el gran indicador de esta red es el número de followers o seguidores, personas que voluntariamente buscan el perfil de uno y se apuntan para recibir lo que el elegido quiera decir) lo listo o gracioso o ingenioso que es, o lo informado que está sobre los acontecimientos mundiales. Twitter, que solo admite 140 caracteres por entrada, es más cerebral; Facebook, donde se publican 750 millones de fotos cada fin de semana, más corporal.
Si, como ha dicho Santiago Segurola, Twitter es “un bar de borrachos”, Facebook es un burdel. O, quizá, para ser un poco más justos, Twitter es un bar cualquiera en el que algunos se emborrachan y se dicen de todo y Facebook es un club de copas en el que existe la opción de ligar.
Sin duda, si el propósito es navegar por las redes sociales para conocer gente con fines románticos y/o sexuales, Facebook es la opción para ti —descontando las específicas con este fin, claro—. Twitter, en cambio, es más útil para aquellos a los que les da lo mismo generar admiradores o enemigos, con tal de que se cumpla el requisito primario de que se les preste atención. Twitter es más irónico, esconde más; Facebook es más emocional y más revelador.
» ¿Es bueno esto para la salud mental? Buena pregunta, ya que se han hecho montones de estudios sobre el tema. Tras un repaso por la web parece existir un sesudo consenso. Del mismo modo que la avalancha de información en Internet logra que la gente sepa menos sobre más cosas, que posea muchos datos pero profundice poco en ellos, los contactos personales a través de las redes sociales ofrecen más cantidad que calidad.
Un amigo, pillado hace poco jugueteando con su smartphone mientras esperaba a alguien en un restaurante, sonrió y dijo: “Lo maravilloso de estos aparatitos es que nunca más tienes que sentirte solo”. Pues según los estudiosos en el tema, es al revés. En Estados Unidos, donde no hay faceta de la vida humana que no se someta a las estadísticas, todo indica que Twitter y Facebook han hecho que sus usuarios sientan más soledad que nunca.
Mucho ruido y pocas nueces o, como dirían los académicos norteamericanos, “the Internet paradox”, la paradoja de Internet. La contradicción consiste, dicen, en que cuanto más conectados estamos, más solitarios nos sentimos.

Las conexiones personales 
en el mundo digital son
 más superficiales
Un artículo en la revista Atlantic el año pasado lo resumió así: “Nuestras omnipresentes nuevas tecnologías nos llevan a hacer conexiones más y más superficiales”. O sea, el diálogo es constante y extraordinariamente extenso, atravesando fronteras y continentes enteros, pero la calidad de la comunicación es limitada. Al no poder ver al otro, al no mirarle los ojos y detectar sus momentos de duda o rabia o vulnerabilidad, uno es incapaz de forjar una conexión humanamente completa, de construir un enlace empático. Uno pretende mostrar su mejor cara o su agilidad mental pero no deja de proyectar una visión idealizada de uno mismo, sin dejar entrever los puntos débiles que uno tiene, como ocurre cuando uno está con alguien en persona.
En el mundo físico y táctil, uno, tarde o temprano, se delata, por más que pretenda vender una imagen de potente autosuficiencia. Es a través de estos matices, de estas rendijas de la de personalidad como se forjan relaciones de auténtica amistad y eso es precisamente los que Facebook y Twitter tienden a ocultar. Con lo cual las relaciones en las redes sociales llenan los ojos y ocupan las mentes, pero vacían el corazón. Este, al menos, es el argumento de los que dicen que esto no es bueno para la salud mental.
» ¿Los que utilizamos Facebook y/o Twitter somos patéticos? Si la respuesta es afirmativa, patéticos somos muchos. La cuestión es si utilizar estos mecanismos de comunicación acentúa nuestra soledad o si lo que hacen es atraer a personas a las que les cuesta relacionarse con los demás. Según un estudio que se hizo en Australia hace un par de años y que tuvo mucha repercusión, sí existe una correlación entre las horas que la gente dedica a Facebook y el grado de soledad que sienten, o que sentían antes de que Facebook apareciera en sus vidas.
Bien, pero esto no significa que todos o la mayoría de personas que navegan por las redes sociales sean unos tristes ineptos en el cara a cara. Seguramente se podrá decir que cuantas más horas uno pase frente a la pantalla del ordenador o de la tableta o del móvil mayor posibilidad hay de que sufra un trastorno depresivo o antisocial. Pero, ¿es más patético estar cotorreando por Facebook o Twitter que estar en casa solo viendo la televisión o en el autobús o en el tren mirando por la ventana?

Reino Unido persigue a los propagadores de bulos en la Red
La dimensión nueva que aportan las redes sociales es poder ver la telenovela o el partido y al mismo tiempo compartir por el telefonito comentarios, críticas, gracias sobre lo que estás viendo. Siempre y cuando uno tenga también una vida fuera del terreno informático las redes sociales ofrecen la posibilidad de hacer algo mucho menos complicado o ambicioso que forjar relaciones nuevas o sondear en las profundidades de nuestro ser: nos permite pasar un rato divertido. Y eso, dentro de las opciones que nuestra breve estancia en la tierra ofrece, no es nada desdeñable.
» ¿Es peligroso todo esto? Para los niños, especialmente, Facebook, sí. Para evitar el riesgo de caer en manos de degenerados es altamente recomendable que los padres tengan acceso a las cuentas de sus hijos pequeños y que las vigilen continuamente. Para los mayores, Twitter podría llegar a representar otro tipo de amenaza. Concretamente, crear complicados problemas legales en el caso de que más países decidan seguir el ejemplo del Reino Unido. Allá se considera que los tuiteros están sujetos a las mismas leyes de difamación que los periódicos. Se dio el caso en noviembre de un señor que fue acusado en Twitter de ser un pederasta. La acusación fue falsa y ahora no solo la persona que publicó el tuit original sino que todos los que le retuitearon —más de mil personas— viven bajo la amenaza, hecha por el señor implicado, de que les va a demandar. Ya hubo un caso anterior en Londres de alguien que tuvo que pagar 90.000 libras, o 110.000 euros, por haber hecho una acusación falsa en Twitter.
Los británicos parece que se han pasado. Una cosa es lo que se escribe en un periódico —ponderado por el escritor (aunque a veces no lo parezca) y revisado, se supone, por editores— y otra es lo que uno lanza a la webesfera en un momento de irresponsabilidad o juerga desaforada desde el teléfono móvil.
Uno que trabaja en este negocio quiere pensar que existe una diferencia radical entre un bar de borrachos y un periódico; que cuando uno es periodista es periodista y cuando uno es tuitero es tuitero. Por otro lado, que se extiendan las leyes de difamación británicas a todo el mundo podría tener sus compensaciones para la sufrida profesión periodística. Podría suponer una nueva fuente de ingresos. Por ejemplo, en el caso de que algunos de los que trabajamos en este diario demandásemos a aquellos que cuestionan nuestra reputación insistiendo, hasta el aburrimiento, que si no compartimos su noción de que José Mourinho combina las virtudes de El Cid, Nelson Mandela y la Madre Teresa de Calcuta tiene que ser porque a cambio recibimos una paga extra de nuestra empresa, o que se reduce nuestra posibilidad de ser despedidos. Tiene su encanto la idea.

Las falsas identidades y los 
bulos son los peligros 
de la redes
Pero mejor no. Mejor que olvidemos el mojigato ejemplo británico e insistamos en que lo que se diga dentro del bar quede dentro del bar, lejos del alcance de las leyes humanas y divinas.
» Finalmente, ¿yo con quién voy? ¿Twitter o Facebook? He probado las dos cosas y decididamente me decanto por Twitter. A muchos periodistas les gusta decir que se han metido en esta profesión para cambiar el mundo, para defender los derechos humanos, incluso — ¡por el amor de Dios!— para contar la verdad. Bien. Algo de eso —bastante de eso— hay, sin duda. Pero negar que, como todos los escritores, no lo hacemos también por vanidad, para ser admirados, recibir aplausos y llegar a muchos lectores es caer en la mentira o en el autoengaño. Twitter canaliza y alimenta el narcisismo y no es ninguna casualidad que muchísimos periodistas seamos tuiteros.
¿Facebook? No, gracias. Uno ya hace más que suficientemente el ridículo en la vida real.

El antecedente de Myspace

EMILIO DE BENITO
La dicotomía Twitter-Facebook puede sonar falsa a muchos. Son cantidad los usuarios que tienen perfiles en ambas redes. Y, posiblemente, algunos de ellos tengan aún material en su antecesora: Myspace. El nombre lo decía —dice, porque sigue activa— todo: “Mi espacio”, un sitio donde “intercambiar fotos, vídeos, escribe tu blog, encuentra amigos y descubre lo último en música, cine... etcétera”, según reza la web de la empresa. Como se ve, lo que ahora se atribuye de manera generalizada a Facebook. De hecho, hasta Wikipedia reconoce esa competencia cuando recoge que “de 2005 a 2008, Myspace fue la red social más visitada en el mundo, y en junio del 2006 sobrepasó a Google como el sitio más visitado en la red en los EE UU. En abril del 2008, Myspace fue sobrepasado por Facebook”. Desde entonces, el declive ha sido continuo.
Y si Myspace fue la pionera —y parece que el pasado—, en España otra empresa ha puesto los cimientos del futuro: los más jóvenes. Se trata también de una red para compartir, pero con ciertos controles (al menos, a posteriori) para que la puedan usar si peligro menores de edad. El nombre,Tuenti, es algo confuso, ya que parece que se trata de una red para veinteañeros (twenty es 20 en inglés), admite usuarios desde los 14 años.

Elpais

.

10 ene 2013

Confiamos más de las personas con ojos marrones

¿Por qué algunas personas, incluso sin conocerlas, nos inspiran más confianza que otras? Esta es la pregunta que un equipo de investigadores de la Universidad Charles de Praga ha intentado resolver. Los resultados del análisis muestran que el color de los ojos y la forma de la cara son importantes en nuestra percepción.

Los científicos reclutaron a más de 200 participantes a los que les mostraron retratos de 80 hombres y mujeres europeos. Los voluntarios debían asignar a cada retrato una puntuación del 1 al 10 según el grado de confianza que les inspiraba. Los resultados, que se publican en la revista Plos One
, revelaron que, tanto para hombres como para mujeres, los ojos marrones inspiran más confianza que los azules. Además, los hombres con caras redondas y barbilla y boca grande también eran una fuente de confiabilidad. Por otro lado, en general los rostros de mujeres transmitían más confianza a los participantes.

Los investigadores encontraron también que, por lo general, las personas de ojos oscuros tienen el rostro más ancho, y sugieren que sea precisamente la forma de la cara el rasgo que determina la confianza transmitida por alguien. Otros estudios han observado que los rostros redondeados, con cejas más juntas y ojos grandes, parecidos a los de un bebé, inspiran más confianza que las caras angulosas de ojos pequeños.


El siguiente paso será repetir la investigación con otros grupos étnicos para ver si esta es una tendencia universal o varía en función de la raza o región de procedencia.



.

9 ene 2013

Mapa: los mejores y los peores países en los que hayque nacer



The lottery of life, dónde es mejor nacer.
El índice de calidad de vida relaciona los resultados de encuestas acerca de la satisfacción personal de los ciudadanos y lo felices que se sienten con su vida. La riqueza ayuda más que ningún otro aspecto, pero no es lo único que influye: niveles de crimen, confianza en instituciones públicas y la salud también influyen.
Los tres primeros son Suiza, Australia Y Noruega. España está en el puesto 28, Perù en el puesto 43.



.

7 ene 2013

Demuestra que eres humano

   Este artículo se publicó originalmente en Cooking Ideas, un blog de Vodafone, con el   objetivo de crear historias que «alimenten la mente de ideas».  
¿Quién no ha oído hablar del Test de Turing? Se planteó hace más de medio siglo como forma de demostrar la inteligencia de las máquinas: si algo habla de forma inteligente, si da respuestas inteligentes y si se comporta en general de manera inteligente, entonces esa máquina debe ser inteligente.

El escenario original que planteó el matemático Alan Turing incluye dos habitaciones separadas, un observador (o juez) y mensajes escritos con una máquina de escribir que van y vienen discretamente con ayuda de alguien. Las preguntas y respuestas pueden ser de todo tipo: se puede repreguntar y el observador debe distinguir si el comportamiento del otro sujeto es genuinamente humano o no.

Hay varios juegos para demostrar lo difícil que resulta acertar en pruebas de este tipo: personas que deben hacerse pasar unas por otras, simular profesiones o habilidades falsas. Con las máquinas es más complicado, pero ha habido ya varias ocasiones en las que «robots de chats» se han hecho pasar por personas con relativo éxito.

Curiosamente, los expertos dicen que hay varias situaciones y sistemas que forman parte de nuestra vida cotidianas en Internet que en cierto modo equivalen al test de Turing. En estas pruebas hay que demostrar la humanidad generalmente porque hay un sistema que quiere evitar los automatismos por diversas razones:
  • La lucha contra el correo basura. Filtrar los millones de mensajes con correo publicitario basura que circulan por Internet no es tarea fácil. Diversos filtros y automatismos buscan patrones en cada mensaje que indique que está siendo enviado masivamente, que su contenido está repetido o que no se trata de un auténtico mensaje de persona-a-persona. Al mismo tiempo deben permitir que las verdaderas personas envíen cualquier tipo de mensaje. Aunque en ocasiones hay falsos positivos, el 99,9 por ciento de las veces funcionan. La prueba en este caso está del lado de los que envían el correo basura: cómo crear un mensaje que parezca «humano» y no sea detectado como un envío automatizado.
  • Los robots del que juegan al póquer. En los casinos de Internet están prohibidos los bots o robots que juegan reemplazando a personas de carne y hueso. Tener a máquinas haciendo cálculos perfectos sobre probabilidades de forma infatigable tendría ciertas implicaciones negativas para los jugadores además de otras de tipo legal, pues se considera que el póquer es «un juego de habilidad». Aunque enseñar a un sistema inteligente a jugar al póquer dista de ser trivial, no lo hacen nada mal. Se puede desarrollar algo que sea mejor que el 95 por ciento de la gente, produciendo cierto margen de beneficios a largo plazo. Para los más «vivos» eso podría ser un gran negocio –siempre que pudieran camuflarlo como un humano que juega al póquer, evitando a los sistemas de detección de bots.
  • Los CAPTCHA. Son las iniciales de Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart(«Prueba de Turing pública y automática para diferenciar máquinas y humanos») y son el mejor ejemplo del test de Turing puesto en práctica. Se utiliza para evitar los automatismos que intentan atacar las cuentas de usuario de diversos servicios de forma repetitiva, probando contraseñas al azar o mediante un diccionario; también evitan la creación de nuevas cuentas de forma masiva – por ejemplo en las redes sociales. Supuestamentesolo un verdadero humano puede descifrar las enrevesadas letras y números. Últimamente se han vuelto tan complicados que muchas veces hasta los verdaderos humanos tienen que pedir varios códigos hasta que aciertan.
Hasta ahora ningún sistema de inteligencia artificial ha superado oficialmente el test de Turing; al menos no condiciones que satisfagan a todos los expertos – que por otro lado tampoco se ponen muy de acuerdo sobre su verdadero alcance, validez o representatividad. Qué demonios: ni siquiera se ponen de acuerdo sobre lo que significa realmente inteligencia. Mmmm… Tal vez no seamos tan «listos» después de todo.


.

6 ene 2013

La efímera vida de un supositorio


La ciencia no se rinde


.

La guerra de adbsuters contra el exceso de consumo

¿Es absurda la guerra que realiza Adbusters contra el sistema de consumo global?, ¿Se trata de una forma que tiene el mismo sistema para poder perpetuarse sin mayores sobresaltos?, ¿O es un genuino esfuerzo que debería encontrar réplicas y variaciones?



Para muchas personas resulta evidente que el consumismo presenta, como estilo de vida, un riesgo a la salud del planeta y el individuo. Pese a esto, son pocos los grupos que se han logrado organizar para oponerse a las grandes corporaciones y transmitir una ideología alternativa. Uno de los más reconocidos es sin duda Adbusters, la revista dedicada a a hacer parodias del mundo de la publicidad y las corporaciones con un mensaje crítico.
El líder de esta organización sin fin de lucro es Kalle Lasne, nacido en Estonia pero encuartelado en Vancouver, ciudad caracterizada por su liberalidad y desde donde se lanza la provocación global –como la de su más reciente manifiesto: “Buy Nothing Christmas” (No compre nada en Navidad).
Lasn mantiene que el estilo de vida que promueve la publicidad es insostenible: “Mientras nuestro planeta se calienta más, mientras los animales se extinguen, mientras los humanos se enferman, mientras las economías son rescatadas y nuestros políticos se vuelven cada vez más siniestros”, los estadounidenses y todo el mundo se mantienen comprando como si nada, y aunque este exceso de consumo destruye al planeta, ir de compras es “nuestro solaz, nuestro sedativo: el consumismo es el opio de las masas”.
Lasn utiliza términos un tanto apocalípticos para describir lo que sucede. En entrevista con el New York Times amenaza que de “no romper con este hábito” entraremos en una “nueva edad oscura”. Y señala que aunque venga como un shock, es necesario “cambiar de paradigma”.
Como sucede con los grandes bancos que cometen arteras irregularidades pero tienen demasiado peso en la economía para ser procesados jurídicamente, la cadena de consumo es demasiado importante para la economía para que una amenaza seria sea tolerada, algo que hace pensar que Adbusters poco efecto real tiene. El gasto realizado por consumidores significa el 70% del producto interno bruto de Estados Unidos ; un cambio abrupto en los hábitos de consumo alteraría de sobremanera la economía, algo que resulta muy interesante pero más lejano aún. 
Según el analista Marshal Cohen, del grupo NPD: “He visto que las personas o son compradores o no. Los compradores siguen comprando”. Cohen no nota ninguna tendencia significativa hacia una postura anti-consumo.
En más de dos décadas promoviendo memes en contra de las corporaciones, la campaña más exitosa lanzada por Lasne, sin duda fue Occupy Wall Street, la cual acuñó y convocó desde su revista, aunque ciertamente tomó su propia inercia y se convirtió en algo que supera a cualquier individuo. Para muchas personas Occupy Wall Steet es uno de los movimientos de protesta más interesantes de los últimos años y, sin embargo, también se puede argumentar que no son muchos los cambios significativos que ha podido lograr.
Lasne sin duda es una figura polémica. Para algunos un genio por haber “hackeado” la propia dinámica de comunicación de grandes marcas como Absolut o Camel para usarlas en su contra. (En un video un joven ve televisión en un sofá. Una voz grave dice “Tu sala de estancia es la fábrica. El producto que se está fabricando eres tú”. La cámara gira al cuello del joven revelando un código de barras. Esta es la tónica de la comunicación de Adbusters, como la de Greenpeace, bastante directa, a veces burda, pero bastante contundente). Para otros Lasne es solamente un “tonto útil” dentro del mismo sistema; y para otros más un antisemita (al parecer por su critica del estado de Israel y por supuestamente promover teorías de la conspiración).
Como revela el New York Times pese a sus críticas, Lasne no lleva a cabo una vida sustentable; tiene un auto que consume mucha gasolina, compra regalos de Navidad a su familia –aunque no tiene un iPhone, solamente un teléfono celular simple de generaciones pasadas.
Según Joseph Heath y Andrew Potter, autores del libro “Nations of Rebels”, Adbusters crea un mensaje confuso cuando pide que no compren cosas de marca pero pidiendo que compre productos de su propia marca. “Es obvio para todos que la rebelión cultural, del tipo ejemplificado por Adbusters, no es una amenaza al sistema”.
Una postura más moderada es la tomada por el profesor Haiven de la Universidad de Nueva York, quien aunque crítica a Adbusters, se alegra de que existan. ”Creo que la respuesta no es que deberían de estar haciendo las cosas de manera distinta sino que deberían de haber más alternativas allá fuera. No hay nada igual a a Adbusters”.

.

3 ene 2013

La mitad de los directores de marketing ignoran la web 2.0 en sus estrategias


Un ambicioso estudio impulsado a escala internacional por la compañía informática IBM evidencia que los directores de marketing de todo tipo de organizaciones todavía prestan poca atención a la información procedente del entorno 2.0. Y eso a pesar de la relevancia que se le concede al universo digital en múltiples ámbitos y foros, desde las universidades hasta los medios de comunicación.

Sin embargo, según se revela en este informe, ni siquiera la mitad de estos responsables empresariales supervisan las necesidades, opiniones o sugerencias que expresan abiertamente sus clientes a través de herramientas como las redes sociales o los blogs con el objetivo de fijar sus estrategias comerciales de cara al futuro.

Este trabajo, elaborado a partir de más de 1.700 entrevistas formuladas a profesionales de una veintena de industrias en 64 países, ha servido para constatar que el comportamiento de las firmas e instituciones es ya tan importante como la calidad de los productos y servicios que ofrecen.

Además, los expertos que han llevado a cabo esta investigación se muestran convencidos de que la obligación de rendir cuentas que pesa sobre las marcas “no es sólo un síntoma de los tiempos difíciles” que ha traído la crisis, sino más bien una “transformación permanente” que requiere de “nuevos enfoques, herramientas y habilidades”. Y es que, en su opinión, nunca antes los consumidores habían atesorado tanto “poder” como ahora.







.

El espejismo del fin de la Historia


Las personas piensan que sus gustos y convicciones son estables, pero cambian más de lo que creen

Un experimento masivo prueba la ductilidad humana



Lo más común es que la gente se sonroje al recordar sus gustos, valores y convicciones del pasado y se pregunte cómo demonios le pudo gustar ese cantante, aquel partido político o este cónyuge que ahora ocupa la mitad del sofá. Todo el mundo acepta haber cambiado. Pero entonces, lo lógico sería suponer que lo mismo va a seguir ocurriendo en el futuro: que los gustos y convicciones actuales van a seguir cambiando, que el cantante de ahora acabará también desafinando, la ideología patinando, el amor muriendo. Pero no es así.
Según ha demostrado un experimento psicológico masivo de tres universidades —con 19.000 personas de 18 a 68 años de edad—, todo el mundo, independientemente de su edad, cree que sus convicciones actuales son ya las definitivas: que ya ha llegado, que ya nada va a cambiar, que el presente es para siempre. Es lo que Daniel Gilbert, de la Universidad de Harvard, y sus colegas llaman “el espejismo del fin de la Historia”. Presentan su macroestudio en la revista Science.
Los psicólogos, por ejemplo, preguntaron a los participantes cuánto estarían dispuestos a pagar por ver dentro de 10 años a su grupo favorito actual. También les preguntaron cuánto pagarían ahora por ver a su grupo favorito de hace 10 años. Y la primera cifra resultó mucho mayor que la segunda, de una manera consistente en todos los grupos de edad.
La gente de 30 años, por poner otro ejemplo, cree que va a cambiar en los próximos 10 años mucho menos de lo que la gente de 40 años admite que ha cambiado en los últimos 10. Los investigadores analizan así el comportamiento, los ideales, los principios y las inclinaciones de sus sujetos. Son estrategias de estudio indirectas —no se compara a la misma persona 10 años antes o después—, pero sus resultados son sólidos gracias a la poderosa estadística que permite una muestra de 19.000 personas.

La gente toma decisiones que influyen en quienes se convertirán
“La Historia, según parece, siempre se está acabando hoy mismo”, dicen Gilbert y sus colegas del Fondo Nacional de Investigación Científica de Bruselas y la Universidad de Virginia en Charlottesville. “Tanto los adolescentes como los abuelos parecen creer que el ritmo del cambio personal se ha detenido, y que ellos se han convertido hace poco en las personas que seguirán siendo para siempre”.
El espejismo del fin de la Historia, sostienen los investigadores, no solo tiene interés como divertimento psicológico, sino que tiene muchas consecuencias prácticas en la vida de las personas: la gente paga un precio demasiado alto por atesorar para el futuro el tipo de cosas que le satisfacen en el presente, pero que seguramente no le satisfarán en el futuro. Aunque parezca una descripción del matrimonio, la hipoteca o las acciones preferentes, el fenómeno afecta a todos los ámbitos de la psicología humana.
“En cualquier fase de la vida”, escriben Gilbert y sus colegas, “la gente toma decisiones que influyen poderosamente en las vidas de la gente en la que se convertirán; y cuando finalmente se convierten en ellos, ya no parecen tan interesantes”.
Los psicólogos citan el ejemplo del tatuaje indeleble por el que un adolescente se deja la paga de tres meses, y que 10 años después pagaría cualquier cosa por borrar de su piel. No es muy distinto de pagar al abogado para que desuna lo que Dios unió en la precipitada juventud; ni de costear una liposucción que redima media vida de hamburguesas y de pizzas cuatro quesos.

Tal vez la gente crea que
 su personalidad es tan 
atractiva que no va 
a cambiarla
La pregunta que se hicieron los investigadores antes de abordar el estudio fue: “¿Por qué todo el mundo toma tan a menudo unas decisiones de las que después se arrepiente?”. Y sus resultados muestran que la razón es que todos sufrimos una confusión fundamental sobre la naturaleza de nuestro yo futuro. Que cada uno de nosotros subestima gravemente el poder del paso del tiempo para transformar nuestros valores, preferencias y personalidades.
Como es práctica habitual entre los psicólogos experimentales, Gilbert y sus socios se han valido de toda clase de triquiñuelas, como reclutar a una tanda de 7.519 sujetos a través de la web de un popular programa de televisión para, de forma inesperada, someterles a las interminables pruebas del inventario de Personalidad de Diez Dimensiones, el inventario de Valores de Schwartz o cualquier otro inventario que les viniera bien para sus propósitos.
El trabajo deja claro que el ser humano es víctima del espejismo del fin de la Historia, pero sobre la causa de ese espejismo solo se pueden hacer conjeturas. Tal vez la gente crea que su personalidad es tan atractiva, sus valores tan sólidos y sus gustos tan indiscutibles que, honestamente, ¿para qué van a cambiarlos? O tal vez todo el mundo crea conocerse tan bien a sí mismo que no se reconocería bajo una forma distinta. En uno u otro caso, esa cabezonería parece ser una de las pocas cosas que no cambian con el tiempo.

.

Una 'nariz electrónica' para detectar la "huella aromática" de enfermedades... y delincuentes

  Representación de la 'nariz electrónica' para detectar enfermedades que ha inspirado esta nueva utilidad. 
  • Un equipo de científicos israelíes ha recurrido a microscópicos sensores químicos para identificar las trazas intransferibles del olor que desprende cada individuo.
  • La investigación se inspira en el olfato de los perros.
  • Perfumes, olores de comida, humo, gasolinas y otros agentes químicos de uso diario son algunos de los elementos que van diluyendo la firma aromática de cada humano; sin embargo, esto no es un obstáculo para los perros.
  • Este invento se inspira en un mecanismo olfativo para la detección de enfermedades como el parkinson o el cáncer.
Científicos israelíes del Instituto Tejnión de Haifa (norte) desarrollan una "nariz electrónica"para detectar la "huella aromática" de seres humanos que podría ser empleada en el futuro en la identificación y localización de todo tipo de delincuentes.

En una investigación financiada por el Ministerio de Seguridad Interior de Israel, un equipo científico bajo la dirección del profesor Husam Hayek ha recurrido a microscópicos sensores químicos para identificar las trazas intransferibles del olor que desprende cada individuo.
"Es como una huella digital, todos tenemos un olor particular y la investigación trata de descubrir si se puede establecer una vínculo concluyente que pueda ser empleado en tribunales", dijo Tzvika Kanfer, director de Ciencias Exactas y Tecnología en el citado ministerio.
El cerebro se especializa en la identificación de patrones y al identificar el de un olor busca en su almacén de memoria para determinar de qué o quién se trataLa investigación, que durante 2013 pasará la prueba decisiva de eficacia, se inspira en el olfato de los perros, animales con miles de "receptores" capaces de detectar, analizar e identificar el olor de objetos y personas. "Tratamos de emular el olfato canino de forma electrónica", explica Kanfer simplificando lo que realmente se esconde detrás de la investigación: miles de algoritmos e incontables retos científicos en el campo de la nanotecnología.
Uno de ellos es el de que la "nariz electrónica" reproduzca desde el proceso de inhalación de partículas hasta el de análisis de aromas que se realiza en el cerebro humano, y que atribuya eficazmente a la persona en cuestión una "identidad".
"El cerebro se especializa en la identificación de patrones y al identificar el de un olor busca en su almacén de memoria para determinar de qué o quién se trata", explica.
El olor que deja una persona al respirar o tocar un objeto consta de un "patrón aromático"singular en cada individuo, pero lo más difícil es "sintetizar ese patrón de otros olores ambientales con los que se mezcla".
Todo un reto para los sensores, que deben sintetizar el patrón de de entre toda la contaminación que va acumulando el cuerpo a lo largo del día. Perfumes, olores de comida, humo, gasolinas y otros agentes químicos de uso diario son algunos de los elementos que van diluyendo la firma aromática, pero que aún así los perros saben sintetizar a través de su desarrollado olfato.
La investigación se realiza en el Departamento de Ingeniería Química del Tejnión, aunque su objetivo original dista mucho de los fines en materia de seguridad que se ha fijado el ministerio.

Inspirado en un mecanimo para detectar enfermedades

Los científicos trabajan en realidad en un mecanismo olfativo para la detección de enfermedades, entre ellas el cáncer y el parkinson, y se basa en la premisa de que el "patrón aromático" que desprende una persona enferma es distinto al de una sana.
"Al respirar, la persona desprende unas (llamémoslas) partículas químicas, y en un futuro no muy lejano los médicos podrán detectar si está o no enferma de acuerdo a su tipo", asegura Kanfer al comparar el proceso de detección con el de una prueba de alcoholemia en carretera, salvando las grandes diferencias científicas.
La aplicación policial de esta técnica, que antes de pasar a su fase más crítica en los próximos meses debe superar con éxito el 50% de las pruebas de identificación (advierte el funcionario), servirá para recoger "huellas aromáticas" en la escena de un crimen, para después compararlas con las de posibles sospechosos.
"Si la prueba de eficacia consigue demostrar por encima de toda duda que cada persona tiene una huella aromática particular, será posible recoger los olores de la escena de un crimen y convocar una rueda de identificación" de sospechosos, sostiene Kanfer, que se muestra optimista de las pruebas realizadas hasta ahora.
Otra posible aplicación que los científicos ven en un horizonte no muy lejano es la de que los microsensores puedan ser incorporados a los teléfonos móviles, de forma que éstos alerten a su propietario de que se ha registrado una variación química en su aliento y deben acudir al médico porque están enfermos, todo ello, mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas.

.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Quizás También Te interese

ANUNCIA AQUI / PUBLICIDAD PERSONALIZADA WEB 3.0

CONTAMOS CON UN SISTEMA INTEGRAL DE PUBLICIDAD PERSONALIZADO POR INTERNET WEB - 3.0,..... MÁS DE 270 MIL VISITANTES O LECTORES MENSUALES AL BLOG, BASES DE DATOS DE E-MAILS O CORREOS ELECTRÓNICOS, SOFTWARE / ROBOT PARA ENVÍOS DE MENSAJES DE TEXTO A TELÉFONOS MÓVILES, ENLACES Y ANEXOS A REDES SOCIALES Y CHATS SOCIALES, USO DE APLICACIONES COMO WHATSAPP Y OTROS.

Contactarse a: - planetainformes@gmail.com

Móvil: +51 - 959567777 , +51 - 977851768 ,
Arequipa - Perú


ESPACIO DISPONIBLE - ANUNCIA AQUI

ESPACIO DISPONIBLE - ANUNCIA AQUI
GARANTIA DE IMPACTO VISUAL