Mostrando entradas con la etiqueta Civilizacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Civilizacion. Mostrar todas las entradas

2 ene 2015

Hacedores de mundos

  Representación artística de la Tierra durante el Hadeico – Devianart  

Imaginemos a un planetólogo de una antigua civilización galáctica observando la Tierra de hace cuatro mil millones de años. Imaginemos su intención de simular en un potente ordenador la futura evolución de la atmósfera de un planeta tan curioso... 


.

23 abr 2014

Neurociencia y comprensiòn del ser humano

“¿NADA MÁS QUE…?”

La capacidad del cerebro humano

Para evitar los reduccionismos se impone la apertura a otros acercamientos serios al estudio y conocimiento del ser humano, con el fin de comprenderlo mejor. Esto implica, entre otras cosas, un rico diálogo interdisciplinar y una visión integradora.

La Neurociencia, al investigar el cerebro y los fenómenos más íntimos de la persona (pensamientos, decisiones, emociones, valoraciones, etc.) toca lo más esencial del ser humano, su supuesta dimensión de identidad libre y espiritual. Es decir, no se trata ya de cuestiones de análisis acerca ce lo que motiva el comportamiento humano, el carácter y el pensamiento de la persona humana, sino de la misma definición de ésta; y una definición que no sólo la identifique como individuo perteneciente a una especie, sino que exprese su misma esencia como humana.

Pretender que sólo la neurociencia –o en el caso de la moral, la neuroética- puede ofrecer una visión cabal del hombre nos pone ante un serio reduccionismo: Que el ser humano “no es más que...”

Recuerda José Ramón Ayllón que el esquema bioquímico causa-efecto permite explicar procesos como el sueño, el cansancio, el crecimiento y muchos otros. Pero es muy discutible que sea una explicación suficiente para comprender la conducta humana: “¿Fueron las neuronas de Einstein las que decidieron estudiar Física y proponer la teoría de la relatividad? ¿Pintaron las neuronas de Miguel Ángel la Capilla Sixtina?... Si la conducta de Hitler fue exclusivamente consecuencia de su actividad neuronal, los judíos no tienen motivos para odiarle. ¿Se concede el Nobel a una persona con méritos o a sus meritorias neuronas? ¿Están llenas las cárceles de neuronas asesinas y ladronas?...”

Para evitar este tipo de reduccionismos se impone la apertura a otros acercamientos serios al estudio y conocimiento del ser humano, con el fin de comprenderlo mejor. Esto implica, entre otras cosas, un rico diálogo interdisciplinar y una visión integradora.

Pero un diálogo interdisciplinar sólo es posible cuando quienes se proponen dialogar admiten la competencia del interlocutor.

Y mientras que la filosofía ha reconocido desde siempre el ámbito autónomo y válido de las ciencias experimentales (aunque es verdad que no siempre se ha interesado como debiera por sus resultados), la Ciencia moderna ha solido negar validez de verdad y de realidad a cualquier saber no empírico-material. Así como suele decirse que dos no pelean si uno no quiere, tampoco dos dialogan si uno no quiere.

A esto se suma que la neurociencia posee hoy un prestigio auténticamente deslumbrante y estos investigadores a menudo no ven ninguna necesidad de un diálogo que les aporte algo distinto. De manera que, cuando los defensores de la neuroética, por ejemplo, abogan por el diálogo interdisciplinario, es difícil evitar la impresión de que su objetivo es, más bien, colonizar nuevos ámbitos del saber y de la vida social.

En realidad, la discusión aquí es de gran calado, no sólo sobre el ser humano, sino sobre la naturaleza misma de la ciencia experimental. Así, la discusión acerca de la neuroética es también en gran medida una discusión metodológica sobre cómo mirar las preguntas esenciales sobre el ser y obrar humanos, sobre cómo plantearlas sin forzar aquello por lo que nos preguntamos, sobre cómo interpretar las hipotéticas repuestas sin desfigurar los datos de partida. Lo cual lleva lógicamente, a su vez, a replantearse más a fondo las cuestiones de contenido sobre la esencia de la persona humana.

La Escuela de Atenas, Rafael Sanzio (1509-1510)

El hombre y la civilización necesitan una concepción unitaria y orgánica del saber. Éste es uno de los cometidos que el pensamiento deberá afrontar a lo largo del futuro inmediato.

En definitiva, la neurociencia se aproxima a las grandes cuestiones de la antropología filosófica, y en particular la neuroética plantea abiertamente los problemas tradicionales de la bioética, pero a la vez aparecen las preguntas acerca de la naturaleza de la ciencia, de nuestro saber.

De entre éstas últimas, por ejemplo, ¿qué ciencias pueden y deben entrar en diálogo?, ¿sólo las ciencias experimentales entre sí o también otras formas de saber (como la filosofía) que en otro tiempo y sentido fueron consideradas asimismo como ciencias?; en el fondo, ¿a qué llamamos ciencia?, ¿qué significa saber?, ¿qué tipos de experiencia podemos considerar como fuente de saber; sólo la empírica de laboratorio o además otras?, ¿hasta qué punto es fiable, e incluso más segura, la intuición común que la demostración experimental?, ¿son dos modos de conocimiento realmente excluyentes o cabe a su vez una relación que favorezca la cooperación del conocimiento?...

Todo esto podría parecer una discusión simplemente académica o de matiz, pero está en juego cómo comprender la racionalidad y cómo tratar el objeto de la Neurociencia y la neuroética: el ser humano. Como botón de muestra, dentro del campo de la Psiquiatría (donde son insoslayables los dramas vitales y existenciales), piénsese en el progresivo abandono de la psicoterapia en favor de la psicofarmacología, que supone considerar a la persona cada vez más como puro ser biológico que como persona capaz, cognitiva y emotivamente, de dirigirse por un sentido de la vida.

Para terminar: Se ha hablado mucho de la reflexión e invitación al diálogo que brinda la neuroética como una oportunidad,como una necesidad y como algo difícil. Apuntemos ahora a su posibilidad. Pero tal vez la única manera de dialogar no sea tanto entre científicos por un lado y metafísicos o éticos por otro, sino más bien entre personas que antes hayan dialogado en su propio interior, por así decir. O sea, la unidad del saber (o de los saberes) pasa por su unidad en el interior de las personas, que es donde reside y desarrolla el saber.

Evidentemente, hoy no puede pretenderse una simultánea erudición científica y filosófica, pero sí una base y una actitud tanto científica como filosófica.

El hombre y la civilización necesitan una concepción unitaria y orgánica del saber. Éste es uno de los cometidos que el pensamiento deberá afrontar a lo largo del futuro inmediato. El aspecto sectorial del saber –la tremenda especialización que se viene produciendo en el ámbito de las ciencias y de sus aplicaciones-, en la medida en que comporta un acercamiento parcial a la verdad con la consiguiente fragmentación del sentido, impide la unidad interior del hombre contemporáneo y fomenta la tentación de absolutizar de forma incorrecta sólo determinadas parcelas del conocimiento en detrimento de las demás, con lo cual la visión de la realidad y de lo humano será inevitablemente sesgada, y las decisiones que se tomen al respecto seguramente poco congruentes con la dignidad del ser humano en su integridad.


.

El siguiente nivel de la civilización



"Cuando los niños admiren a los 

grandes científicos del mismo modo en 

que admiran a los grandes músicos y 

actores, la civilización pasará al 

siguiente nivel"



  Brian Greene  



.

26 mar 2014

¿Somos cultura o somos genética?

El debate sobre los niños ferales y la 

naturaleza humana

Los niños ferales y los mitos alrededor de ellos  han fascinado y horrorizado al hombre desde tiempos remotos. Ya en la mitología griega podemos encontrar casos, por ejemplo Rómulo y Remo, los míticos fundadores de Roma, criados y amamantados por una loba como animales salvajes. También una de las varias versiones que narran la infancia de Zeus, cuenta que éste fue dejado por su madre Rhea en una cueva para evitar que su padre lo devorara y ahí, en la oscuridad de esa cueva, fue criado por la cabra llamada Amalthea.
"Un niño feral (en inglés, wild child) es aquel que ha crecido lejos de la sociedad humana y de sus convenciones" 
Las razones por las cuales un niño crece en estas condiciones pueden variar, ya sea porque se pierden en un lugar despoblado (hecho que sucedía con más frecuencia en la antigüedad) o porque sus padres u otros familiares los aíslan deliberadamente. Por lo general, los niños ferales no saben hablar, desconocen cualquier tipo de regla o convención social y son incapaces de relacionarse de manera ‘normal’ de acuerdo a los cánones culturales.
Existen muchos casos documentados de niños ferales; uno de los más notables es el del pequeño niño francés Victor de Aveyron, que a finales del siglo XVIII fue encontrado por los habitantes del pequeño pueblo de Saint-Sernin-sur-Rance deambulando por los bosques cercanos. Victor había pasado la mayor parte de su vida solo en el bosque y cuando llegó a la civilización supuso un objeto de curiosidad y de estudio; incluso fue adoptado por un maestro que se dio a la tarea (nada trivial y relativamente exitosa) de reinsertar al pequeño a la sociedad. Victor de Aveyron y su historia fueron inmortalizados en 1969 por François Truffaut, en su película L’Enfant sauvage. Así también, el cineasta Werner Herzog hizo el retrato cinematográfico de otro caso de un niño feral, el de Kaspar Hauser, quien pasó los primeros años de su vida aislado en la oscuridad de una celda. Mowgli, el protagonista de El libro de la selva y Tarzán, son dos conocidos ejemplos de niños salvajes en la literatura.
romulus-remus
En noviembre de 1970, las autoridades de Los Ángeles, California, encontraron a una pequeña niña de 13 años que había pasado la mayor parte de su vida encerrada en una habitación donde sólo habían una bacinica y una cama. Esta pequeña, que fue bautizada con el pseudónimo de Genie (palabra inglesa que hace referencia a los seres fantásticos conocidos como genios), había sido aislada y maltratada por su padre y jamás había tenido contacto con el mundo exterior. Cuando fue encontrada y separada de su familia, Genie tenía 13 años pero se veía como una niña de 7; era incapaz de hablar, no sabía jugar, escupía todo el tiempo y sus movimientos se parecían a los de un animal. El caso de Genie es uno de lo más estudiados por la ciencia moderna: la pequeña fue analizada exhaustivamente por psicólogos, psiquiatras, neurólogos, lingüistas, sociólogos y una infinidad de personas que veían en este caso una oportunidad para saber más sobre la mente y sobre el comportamiento social y psicológico de los humanos. Después de haber sido adoptada por varias familias sin éxito, Genie fue llevada a una clínica localizada en las afueras de Los Ángeles, donde vive hasta el día de hoy. Su padre se quitó la vida unos días después de que la pequeña fue descubierta por las autoridades.
Al ver los videos y fotografías de la pequeña Genie, y de casos semejantes, surgen preguntas difíciles de responder: ¿Por qué los niños ferales causan tanta curiosidad y nos pueden horrorizar al  mismo tiempo? ¿Qué es lo que estos niños reflejan del género humano? ¿Qué es lo que hace que una persona sea parte de un grupo social o se le considere civilizada? Y finalmente, ¿cuál es el efecto que tienen la sociedades y sus reglas sobre la naturaleza humana?
Los niños ferales son incapaces de adquirir un lenguaje (o al menos, son incapaces de utilizar una lengua de manera correcta y funcional), no se mueven, no sonríen, no se comunican y no crean lazos afectivos como la gente que se desarrolla dentro de una sociedad. El camino para conocer la mente y la naturaleza de los seres humanos aún no ha sido recorrido del todo. Una prueba de esto, son los niños ferales y las interrogantes que surgen frente a ellos. ¿Qué es lo que hace humano a un hombre? ¿Es acaso su contacto y desarrollo dentro de una cultura o es su naturaleza genética?

.

29 nov 2012

Elogio de las cargas policiales

   Antidisturbios   
“Policia” procede de la misma raiz de polis (πολιτεία) y civilización. Antes de identificarse con agentes circunspectos del orden y guardas con porras, la policía era lo mismo que la civilidad, el “buen orden que se observa y guarda en las ciudades y repúblicas, cumpliéndose las leyes u ordenanzas establecidas para su mejor gobierno”. Cuando los españoles hablában de llevar la policía a los nativos americanos en el siglo XVI, se referían a llevar la vida propia de la ciudad, de la civilización, para que los indios “vivan políticamente como los españoles”, como decía Las Casas.

Con la policía moderna, el Leviatán consiguió dar una solución racional a uno de los mayores problemas que enfrenta la evolución de la cooperación humana: cómo castigar a los aprovechados y los que no siguen las normas. Castigar es costoso para el que se encarga de hacerlo, pero beneficioso para el conjunto social. Una de las características del orden civilizado es que esta enojosa labor de castigar, durante milenios en las manos de personas particulares, ahora se encomienda a especialistas pagados (hombres en su mayoría) y entrenados por un estado central sometido a leyes. Gracias a la labor autorizada de la policía, ya no tenemos que encargarnos personalmente de resolver los pleitos personales mediante ciclos de venganza que a menudo acarrean una larga lista de inconvenientes.

Otra clara ventaja de la policía moderna es su eficacia frente a las turbas que amenazan periódicamente con destruir el orden establecido y llevarnos a un escenario peligroso de “ventanas rotas” o cosas peores. A falta de que los científicos antisubversivos logren desarrollar con éxito mecanismos más sutiles de control, los cuerpos de antidisturbios han desarrollado mecanismos relativamente poco cruentos para poner a raya al populacho furioso de las sociedades modernas. Ahora ya lo hemos olvidado, pero antes de estas estrategias modernas de lucha contra la insurgencia desarrolladas en el Leviatán, cualquier tumulto entusiasta podía tener realmente éxito (pensemos en los inicios de la revolución francesa).

En las democracias modernas nos gusta ser muy críticos con los “excesos” de la policía, debido a que hemos desarrollado un mayor grado de empatía hacia el sufrimiento y tememos que se sobrepase la “cantidad óptima de violencia” a cargo del estado, pero la polícia sigue siendo un ingrediente básico de cualquier democracia ordenada. Pinker argumenta también que el incremento de la policía después de los años sesenta, conjuntamente a la construcción de más cárceles y una actitud más dura frente al delito, con toda probabilidad está relacionado con el descenso del crimen y los procesos de "recivilización" de los últimos años.

En EE.UU, un país cuya policía sufre una fama bastante dura, el porcentaje de delitos cometidos por los cuerpos de seguridad del estado asciende a aproximadamente el 0.04% del total de delitos (he averiguado este dato cruzando las estadísticas sobre tasa de crímenes del FBI de 2011 y un informe del think tank CATO sobre delitos policiales de 2010). La famosa “brutalidad policial” es un crimen extremadamente raro en nuestras sociedades, a pesar de la abundante literatura al respecto, por lo que el desprestigio social de la policía no puede justificarse como una posición racional sino como una reacción de la contracultura residual y de las nunca evaporadas corrientes ocultas de la descivilización. 


La revolución naturalista


.

22 nov 2012

¿Cuál será nuestro legado como civilización?

 La cantidad de animales de granja aumenta sus probabilidades de ser fósiles en el futuro. 


El impacto de la humanidad en la Tierra es tan grande y variado que hemos creado un nuevo periodo geológico en la historia del planeta. Se llama el Antropoceno o la época humana.

Las emisiones de combustibles fósiles, el cambio climático, la agricultura, la acelerada extinción de las especies, la polución química y las megaciudades se expresarán de varias maneras en los sedimentos de los mares, lagunas y ríos de nuestros tiempos, dicen los científicos.

En millones de años, estas capas de sedimento compactas serán rocas de arenisca, lutita y caliza.

¿Pero qué rastros de la civilización humana podrían encontrar los científicos del futuro en los estratos del Antropoceno?

Gran número de huesos

Un elemento del registro fósil que estamos creando para el estrato base del Antropoceno es que es diferente a cualquier transición geológica pasada.
En millones de años, los paleontólogos probablemente excavarán un gran número de huesos de mamíferos de tamaño medio.
Pueden pensar que casi todos los fósiles son de un pequeño grupo de especies. Y sus huesos están en todos los continentes excepto Antártida.
Sus descubrimientos serán muestras de nuestras vacas, ovejas, cabras y cerdos que hemos seleccionado, transportado y criado para alimentar a los siete mil millones de humanos.
 Fósiles como estos se encuentran 
 por doquier hoy en día. 

Es importante considerar la demografía animal en un mundo altamente agrícola, dice Jan Zalasiewicz: "En vez de tener un ecosistema natural terrestre que consiste en 200 o 300 especies vertebradas, donde todas coexisten y son moderadamente comunes, nosotros y las criaturas que tenemos explotaron de repente como poblaciones".
Nuestro ganado actual representa alrededor del 60% del peso de todos los animales vertebrados en la superficie terrestre. La masa de todas las personas corresponde a otro 30%. El restante 9% o 10% corresponde a todas las criaturas salvajes.
Las probabilidades de que un animal terrestre cualquiera sea fosilizado son extremadamente pobres. La mayoría de los fósiles se originan en el mar. Pero como hay tantas criaturas domesticadas, sus probabilidades de una posteridad geológica son mejores que las de la mayoría.
Es cierto que tratamos de mantenerlas sanas y salvas hasta que llega la hora de comerlas.
Y cuando terminamos con ellas, muchos de los restos se botan o se procesan, dice el ecologista agrícola Earle Ellis, de la Universidad de Maryland, en el condado de Baltimore.
La predominancia de los animales del campo y la extinción de las especies salvajes no son fenómenos inconexos. Hemos convertido grandes extensiones de hábitat natural como bosques en tierras de pastoreo o campos en los que sembramos cultivos para el alimento animal.
Además están todas las tierras de labranza en las que sembramos para nosotros mismos. Alrededor del 40% de la superficie terrestre del planeta libre de hielo está siendo utilizada para la agricultura.
Hay una rama de la paleontología dedicada a la palinología o al estudio del polen fósil. En un millón de años, sus practicantes observarán las muestras de sedimentos del Antropoceno en sus microscopios.
Probablemente verán una gran cantidad de granos de polen de maíz, trigo, soya y canola, en comparación con otras especies de plantas.

¿Capas de huesos?

Rocas terrestres

* Las rocas se forman principalmente de minerales
* Forman la corteza sólida de la Tierra
* Hay tres tipos básicos de roca:
sedimentaria, metamórfica e ígnea

* Los fósiles se forman de los restos de
 plantas y animales incrustados en rocas

* El ciclo de las rocas, impulsado por procesos
 como la erosión y la compresión, mueve
continuamente el material rocoso entre los tres tipos
Dado el éxito numérico de nuestra especie, es probable que algunos de nosotros terminemos siendo fósiles.
No habrá tantos como para reflejar la actual población de siete mil millones, ni los muchos más que ayudaron a llegar a ese número. Los restos de la mayoría de personas son cremados o enterrados en hoyos en los que nuestros huesos terminan convertidos en polvo.
Sin embargo, podrían encontrarse campos ricos para cazar fósiles de homo sapiens en el futuro en los estratos nacientes que se están formando en lugares como la costa del Canal de la Mancha y el delta del Mekong.
Además de huesos de vacas y polen de los cultivos de maíz, la agricultura moderna dejará otro tipo de rastro omnipresente en sedimentos del Antropoceno.
Se trata de un rastro químico que sobresaldrá en ojos de los futuros analistas geoquímicos tanto como el iridio que los geólogos de hoy utilizan para demarcar el final de la era de los dinosaurios.
El equivalente del iridio en el Antropoceno es el nitrógeno, aunque habrá otros candidatos que los expertos geoquímicos del futuro podrán identificar como la marca química de la llegada de una nueva era.
En todo el mundo, desde mediados del siglo XX, los sedimentos se han enriquecido en nitrógeno "reactivo" (óxidos de nitrógeno y compuestos de amoníaco). Esto ha sido causado por el hombre y domina el ciclo global de nitrógeno de la naturaleza.
Según Alex Wolfe, un científico en la Universidad de Alberta, Edmonton, "pasamos de un planeta en el que el nitrógeno era escaso a un planeta inundado literalmente de nitrógeno, y esto (ha pasado) en un periodo de apenas unas cuantas décadas".
La culpa es de la producción sintética de fertilizantes y la quema de combustibles fósiles.

Nitrógeno liberado

 El equivalente del iridio en el
 Antropoceno es el nitrógeno.  

El nitrógeno es de lejos el elemento más abundante en la atmósfera terrestre, pero buena parte permanece distante en una forma en la que los seres vivientes no la pueden usar.
En el comienzo del siglo XX, el químico alemán Fritz Haber inventó una técnica para convertir el nitrógeno atmosférico en amoníaco.
La producción subsiguiente de miles de millones de toneladas de fertilizantes sintéticos de nitrógeno ha llenado los ecosistemas terrestres y acuáticos con nitrógeno reactivo y apoyado la explosión poblacional de este siglo.
Un aumento similar de nitrógeno reactivo se ha creado como subproducto de la combustión del carbón, petróleo y gas natural.
Incluso los lugares más remotos se ven afectados por todo este nitrógeno liberado. Wolfe y sus colegas han analizado químicamente las capas de sedimentos en el fondo de los lagos en zonas altas alpinas y en el Ártico.
Los primeros uno o dos centímetros de los depósitos de los lagos están enriquecidos en compuestos de nitrógeno. Este nitrógeno también tiene la huella isotópica del nitrógeno derivado de los procesos inorgánicos de la producción de fertilizantes y la quema de combustibles fósiles.
"Creo firmemente que si regresan las generaciones futuras de geólogos, definitivamente identificarán estas características como penetrantes en el sentido geológico", dice Wolfe.

BBC

.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Quizás También Te interese

ANUNCIA AQUI / PUBLICIDAD PERSONALIZADA WEB 3.0

CONTAMOS CON UN SISTEMA INTEGRAL DE PUBLICIDAD PERSONALIZADO POR INTERNET WEB - 3.0,..... MÁS DE 270 MIL VISITANTES O LECTORES MENSUALES AL BLOG, BASES DE DATOS DE E-MAILS O CORREOS ELECTRÓNICOS, SOFTWARE / ROBOT PARA ENVÍOS DE MENSAJES DE TEXTO A TELÉFONOS MÓVILES, ENLACES Y ANEXOS A REDES SOCIALES Y CHATS SOCIALES, USO DE APLICACIONES COMO WHATSAPP Y OTROS.

Contactarse a: - planetainformes@gmail.com

Móvil: +51 - 959567777 , +51 - 977851768 ,
Arequipa - Perú


ESPACIO DISPONIBLE - ANUNCIA AQUI

ESPACIO DISPONIBLE - ANUNCIA AQUI
GARANTIA DE IMPACTO VISUAL