23 feb 2018

Nuestras manos y pies


Traducimos el inicio del artículo "From four hands to two feet" de Tetsuro Matsuzawa en la revista Primates (link), tal y como ha sido publicado en un tweet por‏ @SteveStuWill. La traducción rápida y simple.

Acerca de ese error común en el que se representa la evolución humana como una historia en la que ponerse de pié permitió el desarrollo de las manos, y estas supusieron el "boom" de nuestra inteligencia.

Cleo muestra su pie cual Bruce Lee

"Hay una creencia común e ingenua con respecto a la evolución humana: suele representarse como animales cuadrúpedos que se ponen de pie, de forma que liberan dos de sus extremidades de la tarea de locomoción, dando lugar así a dos manos para manipular objetos, resultando eventualmente en un uso de herramientas muy avanzado y un agrandamiento cerebral. Pero esto es incorrecto en lo que respecta a la evolución de los primates. La interpretación correcta es la siguiente. Los antepasados comunes de todos los mamíferos de hoy eran pequeños mamíferos terrestres con cuatro patas. El antepasado común para todos los primates se movía por las copas de los árboles y esto le llevó a desarrollar cuatro manos. Esta fue una adaptación a la vida arbórea; las cuatro manos le permitían el agarre eficiente de ramas y troncos. Después de eso, nuestros antepasados dejaron los árboles para comenzar a caminar largas distancias a través de la tierra. Así, creamos dos pies a partir de cuatro manos"

Tetsuro Matsuzawa



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23 ene 2018

¿Cómo usas tu poder?


¿Cómo usas tu poder?, ¿cómo consigues lo que quieres/deseas/necesitas de los demás?, ¿cómo te sientes cuando no lo logras?, ¿cuales son tus estrategias para persuadir a tu gente conocida, ¿y a la desconocida?, ¿te impones siempre, cedes mucho, o sientes que hay un equilibrio entre tus intereses y los de los demás?, ¿ejerces el poder desde la dominación o la sumisión?, ¿quién te domina/explota/oprime y a quienes oprimes y explotas tú?, ¿cómo usas tu poder en tus relaciones de pareja?, ¿cómo te lo trabajas?

 Reflexionando sobre cómo usamos nuestro poder, cómo lo regalamos, cómo lo ocultamos, cómo lo ejercemos sobre los demás, cómo nos posicionamos en la jerarquía del patriarcado y el capitalismo, y cómo podríamos transformar el concepto de poder para transformar el mundo que habitamos.

Nuestra forma de organizarnos es piramidal: arriba unos pocos, abajo las grandes mayorías. Todos ocupamos una posición determinada en una jerarquía en las que tenemos gente arriba y abajo. En la cúspide de la pirámide están los pocos hombres blancos y occidentales que acumulan el 80% de la riqueza en el mundo, y en el escalón más bajo está la anciana lesbiana negra o indígena, pobre y del mundo rural, discapacitada o enferma. Arriba los más privilegiados, abajo los nadie. Abajo del todo, la masa de mujeres pobres que viven por debajo de los hombres más pobres del planeta.

En cualquiera de las posiciones en las que estamos ejercemos nuestro poder para evitar que abusen de nosotros, pero también para abusar de los demás. Cada uno de nosotros tiene sus intereses, sus necesidades, sus apetencias, sus proyectos, su visión de mundo, y casi siempre chocan entre sí. Las relaciones humanas son tan conflictivas porque funcionan bajo la estructura de la dominación y la sumisión: desde ambas posiciones ejercemos nuestro poder, y a menudo esto significa entrar en batalla y que una de las dos personas gane sobre la otra.

Desde que nacemos vivimos inmersos en luchas de poder. Ya desde bebés tenemos que utilizar estrategias para pedir amor, alimento, calor, que nos cambien el pañal, que nos quiten el miedo, que nos presten atención. Algunos humanos adultos desprecian esta capacidad para manipular que tienen los bebés, porque sienten que son pequeños tiranos que tienen que sufrir y pasarlo mal para aprender a sobrevivir. Por eso se insiste tanto en que los niños tienen que ser disciplinados y mutilados para que crezcan y no sean malcriados (niños que reciben "demasiado" amor), que no se rebelen cuando reciben órdenes, que se conformen con lo que hay, que no se acostumbren a los brazos, al amor y a las caricias, que se callen y no hagan ruido, que no lloren, que no den la lata. Por eso los niños que no lloran y no piden cosas son "buenos", y los niños que se comunican y se expresan para conseguir lo que necesitan, se les llama "malos". Un bebé es malo si llora porque su objetivo es joderte. Hay gente a la que ni se les pasa por la cabeza que lo hacen para comunicar que se sienten mal o necesitan algo. Por eso hay mucha gente que no les atiende ni les consuela: "es que le viene bien para ensanchar pulmones", que en realidad quiere decir: "que se joda y se acostumbre que la vida es dura".

También los animales están sometidos a la crueldad de los seres humanos adultos: ellos son los más débiles, los que soportan patadas, malos tratos, hambre y sed, dolor, soledad obligada. Destrozamos su hábitat natural para construir hidroeléctricas o minas, para extraer petróleo, para obtener materia prima de los bosques y las selvas. Los secuestramos, los domesticamos, los exhibimos, los compramos, los vendemos, los regalamos, los explotamos para que trabajen para nosotros, los ponemos a pelear a muerte para divertirnos, los explotamos reproductivamente para ganar dinero con sus bebés, los abandonamos en cualquier sitio cuando nos aburrimos, o los mandamos a dormir cuando molestan mucho, y no nos sentimos culpables porque los animales son "cosas", propiedades con las que puedes hacer lo que quieras porque su vida no vale nada.

A los humanos nos encanta ejercer el poder, tener la razón, resolver los conflictos a favor nuestra siempre, ganar todas las batallas, demostrar quién manda. Nos encanta que nos admiren, nos teman, o nos obedezcan. Nos encanta que nos idolatren, que los demás se relacionen de rodillas con nosotros, que todo gire en torno a nosotros. No nos importa acumular riqueza mientras la mitad del planeta pasa hambre, sólo pensamos en nuestro interés, y no somos capaces de pensar en el bien común. Por eso hacemos la guerra y masacramos poblaciones enteras con bombas, por eso nos hacemos la guerra dentro de las familias y las comunidades, y por eso también nos hacemos la guerra a nosotros mismos.

Estas luchas de poder nos quitan la mayor parte del tiempo y las energías que tenemos. Hacemos la guerra entre madres e hijas, padres e hijas, hermanos, compañeros del cole y del trabajo, y por supuesto, con la pareja. También batallamos contra el vecino que pone la música muy alta un sábado a las 7 de la mañana, contra el policía que quiere multarte, contra el teleoperador de la empresa de telefonía de la cual quieres darte de baja, contra el banco que nos ha cobrado de más, contra el casero que no te arregla una gotera.

Batallas contra tu abuela porque no le da la gana tomarse la pastilla de la tensión, contra tu hija porque no ha hecho los deberes, contra tu madre porque le ha dado chocolate a tu hijo y estaba castigado, contra tu jefa porque llevas un año pidiéndole un aumento de sueldo, contra tu hermana porque insiste en meter a la abuela a una residencia, contra tu compañero de trabajo que te tiene envidia y está siempre criticándote, contra tu marido porque se pasa toda la tarde en el gimnasio, contra tu ex porque quiere llevarse a la niña en Nochebuena, contra tu suegra porque les pone la televisión a los niños miles de horas.

En algunos casos ganan las mujeres  las luchas de poder, en otros casos ganan los demás. Unos utilizan el juego sucio, otros batallan con las mínimas dosis de ética, empatía, generosidad y solidaridad que se requiere para que una relación funcione. No nos es fácil conseguirlo porque desde la infancia nos enseñan a relacionarnos en la competición constante entre nosotros para ver quién saca mejores notas, quién es más listo, quién corre más, quién mete más goles, quién es más guapo/a, quién es más valiente, quién es más sexy, quién es más poderoso. Es fácil verlo en los colegios: las posiciones más altas de cualquier grupo siempre están ocupadas por dos o tres personas, da igual que tengan 9 años: a esas edades ya tienen muy claras las jerarquías.

Lo mismo sucede cuando estamos en pareja. Desde el momento en que definimos el modelo de relación que queremos tener y pactamos normas de convivencia, ya estamos interaccionando, construyendo un vínculo, negociando para que ambos miembros estén contentos con los pactos alcanzados. Todo va bien cuando ambos coincidimos en el tipo de relación que queremos (pareja de amor total y oficial, amigos con derecho a roce, amantes clandestinos, etc), pero si uno quiere una cosa y la otra persona quiere otra, empiezan los problemas.

A los humanos enamorados nos cuesta pensar con claridad, no sólo porque estamos con la borrachera del enamoramiento que nos coloca a todos en las nubes, sino porque hemos interiorizado muchos de los mitos que nos hacen creer que el amor es perfecto, eterno, y maravilloso. A veces nos pasa que preferimos creer que en algún momento el milagro del amor romántico nos pondrá a los dos en el mismo nivel, nos amaremos con la misma intensidad y al mismo ritmo, nos acoplaremos a la perfección, tendremos los mismos intereses y necesidades, trabajaremos en equipo para ser felices.

Lo más práctico sería ser realista y ponerse a pensar: si la otra persona no se enamora de tí, si no quiere el mismo tipo de relación, si te pone barreras porque no sabe disfrutar del amor, si le da pereza, si es un mutilado emocional, si no le apetece comprometerse, si no siente la borrachera del enamoramiento...lo mejor es dejarlo. Pero lo que hacemos es quedarnos y empeñarnos en que funcione la cosa y llegue a donde nosotras/os queremos que llegue.Y ahí ejercemos nuestro poder sobre el otro, cuando exigimos o mendigamos amor.

Las mujeres hemos sido educadas para someter al amado con nuestras artes de seducción y con victimismo. Los hombres han sido educados para someter a la amada utilizando sus encantos y su poder patriarcal, su capacidad para dominar e imponerse, su fuerza física y su violencia.

Así las cosas es bien complicado relacionarse desde el compañerismo: todas nuestras relaciones están basadas en la estructura hegeliana del amo y el esclavo. Unos mandan, otros obedecen. Pero siempre estamos en movimiento y haciendo las dos cosas: mandamos y obedecemos, damos y recibimos,  vamos alternando según el contexto en el que batallamos.

En las relaciones igualitarias también hay luchas de poder. Hay gente que las saca a la luz, que habla de ellas, que bromea con ellas, que se las trabaja. Pero la mayor parte de la gente no logra hablar de sus batallas y reflexionar sobre ellas. Simplemente se enfocan en lograr lo que necesitan utilizando los medios que hagan falta para lograr los fines.

Y en esto se basa un poco la dinámica de nuestra sociedad: en andar batallando unos contra otros en lugar de cooperar y colaborar para que a todos nos vaya bien. Mientras sigamos dentro de las estructuras de la jerarquía patriarcal y capitalista, seguiremos unos arriba y otros abajo, alternando posiciones según el momento del día: en el lapso de 24 horas podemos ser empleados sometidos, y reyes de nuestro hogar, podemos ocupar posiciones directivas en un sindicato, y podemos estar sometidos al poder de un padre tiránico. Así es el poder, nos contaba Foucault: un mecanismo de ida y vuelta en el que nos movemos y cambiamos de posición constantemente.

Otras formas de ejercer el poder son posibles. Es cierto que unos usan su poder de forma autoritaria, absolutista, y fascista, pero también es verdad que muchos otros usan su poder para la lucha por un mundo mejor. Unos usan su poder para acumular más poder, más recursos, más mujeres, más dinero. Otros usan su poder para ayudar a los demás. No todas las estrategias valen: no las que se utilizan para engañar, coaccionar, manipular a los demás. No las que hacen daño, ni las que se hacen con afán vengativo o destructivo. Vivimos en un mundo violento porque la mayor parte de nosotros sólo sabe ejercer su poder utilizando la violencia física, emocional, sexual, psicológica, económica.

Nos cuesta mucho verlo porque todos nos creemos que somos buenas personas, que llevamos la razón, que nos merecemos lo que obtenemos en nuestras luchas de poder. Y no solemos pararnos a pensar si realmente estamos siendo buenas personas, o si estamos haciendo daño a los demás. Y esta es la clave para pensar la ética del poder: ¿cómo podríamos ejercer el poder sin violencia?


¿Cuales son tus estrategias? 

Algunas de las estrategias que utilizamos para conseguir de los demás lo que necesitamos/deseamos/queremos son:

- Coacción: obligar a la otra persona o chantajearla. Por ejemplo, presionar e intimidar a alguien para que deje de hablar con su ex, para que te preste dinero, para que te conceda una cita, para quedarte con más dinero de la herencia, para que recoja su habitación, para que tenga sexo contigo, para que se enemiste con su familia, para que te diga en todo momento donde está y qué está haciendo.

- Manipulación perversa: engañar, mentir, machacar la autoestima, confundir a la otra persona para que cambie de opinión, para que haga lo que quieres, para controlarla, para someterla, para manejarla según te convenga. Por ejemplo: amigas que quieren enemistarte con otra amiga y utilizan mentiras para hacerte creer que ella no te quiere y habla mal de ti. Contar una historia con partes inventadas para que los demás se compadezcan de ti y culpabilicen a la otra persona.

- Victimismo: chantajear emocionalmente, amenazar, arrojar toneladas de reproches y acusaciones, montar tragedias y dramas para hacer sentir culpable, o hacer sentir mala persona a la que no hace lo que tú quiere o no te da lo que tú necesitas. Es un arte de dominación que se ejerce desde la sumisión: el victimista quiere dar pena y se exime de toda responsabilidad sobre sus actos y sus sentimientos para que tú te sientas responsable de su bienestar, de su salud, y de su felicidad. En los casos más extremos los victimistas se auto-lesionan y amenazan repetidas veces con "suicidarse". Son violentos y egoístas, pero con sus llantos y sus dramas se colocan en la posición del ser débil que necesita protección, mimos, cuidados, recursos, y lo que haga falta. Lloran, reprochan, patalean, hacen berrinche para que tú no les lleves la contraria, para que les quieras como ellos quieren, para que estés siempre atenta a sus necesidades y apetencias.

- Inacción: no hacer nada para ganar una batalla en la que se te pide que hagas algo, que cambies algo, que des algo. Por ejemplo: que te pidan un favor y tú digas que sí sabiendo que no vas a hacerlo. O hacer esperar a alguien a ver si se harta o se le olvida, o renuncia a sus propósitos. O no contestar cuando se dirigen a ti haciendo como que no te das por aludido.

- Seducción: utilizar tus encantos para despertar su deseo. Pedir las cosas con una sonrisa, con amabilidad, con buenas vibras, con alegría. Hacer reír a la otra persona, hacerle sentir especial. Por ejemplo: que se enamore de ti, que te de su juguete que tanto gusta, que te haga mimos, que te de de comer, que te hagan regalos, que te dejen salir de fiesta con tus amigas en la adolescencia, que te suban el sueldo, que te concedan una cita, que te den una beca para poder estudiar, que te den ese puesto de trabajo, que te firmen ese papel, que te perdonen una infracción.

- Negociación: utilizar la asertividad para comunicar lo que queremos o lo que necesitamos. Hablamos desde nosotras mismas, de cómo nos sentimos, de cómo vemos la situación, sin utilizar el juego sucio: ni chantajes, ni mentiras, ni amenazas, ni tratar de meter miedo, ni tratar de dominar al otro con estrategias ocultas. Se trata de parar la batalla para sentarse a hablar evitando el victimismo, las coacciones, la violencia, o la manipulación. Es una conversación que se realiza en horizontal, de tú a tú, con el corazón abierto, y en estado de escucha activa y afectiva. Cuando logramos hablar así, escuchando amorosamente, hablando con sinceridad y cuidando a la otra persona sin dejar de cuidarnos a nosotras mismas, entonces es posible pactar, ceder en algunas cosas, que la otra persona ceda en otras, que nadie salga perjudicado, y que ambas personas se queden lo más contentas posibles con los acuerdos alcanzados.


¿Cómo trabajar mi poder?

Yo me trabajo mi poder desde hace años, cuando empecé a leer sobre feminismo. He utilizado todas las estrategias explicadas anteriormente, y por eso me trabajo la asertividad, la empatía, la solidaridad con la gente con la que batallo, tanto con las personas que quiero como con las desconocidas. Mi objetivo es aprender a comunicarme mejor, a decir lo que siento, a ejercer mi poder desde una posición amorosa. Quiero llevar la teoría feminista a la práctica, a mi día a día, y así poder aprender a relacionarme en igualdad, desde el respeto y la empatía. Quiero transformar la manera en la que construyo y vivo mis relaciones con los demás, y aportar en la transformación política, económica, social, sexual y emocional del mundo en el que vivimos.

Lo personal es político y lo romántico es político: hay que trabajarse mucho el poder, individual y colectivamente. Si queremos acabar con las jerarquías que nos sitúan a unos encima de otros y que generan tanta desigualdad, discriminación, explotación, y violencia, tenemos que cambiar el concepto de poder, y utilizarlo para el bien común. Para acabar con el odio hacia el otro, para dejar de construir enemigos, para parar las guerras tenemos que repensar la forma en la que nos relacionamos sexual, afectiva, sentimentalmente. Transformar el modo de organizarnos política, social y económicamente, para que unos pocos no se queden con todo. Pensar entre todos qué tipo de familias y comunidades afectivas queremos, qué tipo de parejas queremos construir, cómo podríamos vivir mejor todos, cómo podríamos distribuir los recursos equitativamente.

Yo me lo trabajo con esta sencilla pregunta: ¿cómo podría yo hacer para que mi poder no perjudique, no someta, no abuse, no apague la luz de las personas con las que me relaciono?

Lo primero es analizarse a uno mismo para entender cuales son los privilegios que tenemos, cómo los usamos, cómo nos aplastan los privilegios de los que están arriba, cómo aplastamos nosotras a los que están abajo. Es un trabajo que requiere mucha honestidad, y mucha autocrítica amorosa. Se trata de ver cómo dominamos y cómo nos sometemos, cómo luchamos por conseguir nuestros objetivos y nuestras metas, y ver si estoy haciendo daño a los demás, o si me estoy haciendo daño a mí misma.

Se trata de ser honesto: ¿me estoy resignando, me estoy imponiendo, me estoy sintiendo humillado, me siento poderoso, me estoy dejando explotar, me estoy dejando tratar mal, estoy yo tratando mal a la otra persona?

Y sobre todo, pensar constantemente en qué ocurre cuando ganamos una lucha de poder, cómo afecta a los demás que yo consiga lo que necesito o lo que quiero. Si podría yo contribuir a que nos vaya bien a todos, no sólo a mí.


Otras cuantas preguntas para trabajarnos el tema del poder y el amor:

¿Cómo puedo trabajarme el Ego para dejar de necesitar la admiración de los demás, para abandonar esa obsesión por ser importante, por ser especial, por ser necesaria?, ¿cómo puedo valorarme a mi mismo sin necesitar constantemente el reconocimiento de los demás?, ¿por qué creo que me da valor tener pareja?, ¿por qué mi Ego y mi autoestima se hunden si no tengo pareja?

¿Cómo construir relaciones más bonitas, más sanas, más equilibradas, más honestas?. ¿Cómo amar y querer de forma desinteresada, con toda la generosidad del mundo?, ¿cómo cuidar a la otra persona y cuidarme yo durante las luchas de poder?, ¿cómo elimino la necesidad de control y dominio sobre la persona que amo?, ¿desde qué posición pacto los términos de mis relaciones sexoafectivas, me pongo sumisa o dominante, me pongo victimista o agresiva?, ¿cómo negocio esos pactos sin que nadie tenga que ceder en todo?, ¿cómo alcanzar autonomía para relacionarme desde la libertad, y no desde la necesidad?

¿Soy honesto/a con mi pareja?, ¿y conmigo misma?, ¿cómo me relaciono con la culpabilidad: la que se crea en mi y la que creo en los demás? ¿Soy capaz de aceptar al otro tal y como es, o mi secreto deseo es cambiarlo para que sea como quiero?, ¿cuáles son mis límites y los de la otra persona?, ¿son compatibles nuestras particulares apetencias y gustos sobre el sexo y el amor?,

¿Cómo relacionarme en un plano horizontal con mis parejas?, ¿cómo amar y defender mi poder?, ¿cómo me relaciono con el poder del otro o la otra?, ¿cómo hago para seguir siendo yo aunque me enamore locamente?, ¿cómo hago para no ponerme en un altar o no ponerme de rodillas a la hora de relacionarme con mi pareja?, ¿cómo hago para no machacar la autoestima de la otra persona?, ¿cómo amo y defiendo mi libertad, y la de mi pareja?,

¿Qué pasa si dejo de ganar siempre en todos los sitios y con todo el mundo?, ¿qué ocurre si me harto de someterme a los demás para que me usen como alfombra?,

¿Cómo me siento cuando no me aman como quiero/como sueño/como necesito?, ¿cómo me siento cuando la otra persona me ama ciega e incondicionalmente, y yo no siento lo mismo?, ¿me siento responsable del bienestar y la felicidad de tu pareja?, ¿hago responsable al otro de mi bienestar y mi felicidad, o soy yo la que asumo mi cuido personal?,

La pregunta más importante para mí es la que se centra en el placer, en el disfrute, en la alegría de vivir: ¿cómo utilizar mi poder para que me haga la vida más bonita a mí y a la gente a mi alrededor?


Coral Herrera Gómez


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19 ene 2018

La Ansiedad en los Teodependientes

Ser (teodependiente) y pensar (en dios) son una y la misma cosa.

La ansiedad es un pre-sentimiento de la ocurrencia inesperada e inexplicable de “algo” y nos produce una sensación de aguda inquietud y desasosiego, llegando al extremo de crear angustia en una persona y mantenerla enclaustrada en el miedo a enloquecer o deprimirse (existencia sin propósito) y a la inminente muerte (no-ser).
La ansiedad no es el miedo, ya que el miedo puede ser objetivado, es decir referido a un objeto exterior y la persona puede verlo, sin embargo, la ansiedad no puede ser objetivada, la ansiedad no tiene un objeto claro y definido como el miedo. La ansiedad y el miedo no pueden ser separadas porque el miedo tiene su raíz en la ansiedad y son inmanentes una de otra. El detonador del miedo es la ansiedad y la ansiedad lucha a través del miedo (como objeto).  Por lo anterior la ansiedad tiene como “objeto” a la NADA y cuando uno está ansioso, según M. Heidegger, se encara a la parte inherente de la nada de nuestra existencia, es decir al no-ser, a lo que queda después de la muerte independientemente de las imágenes especulativas (paraíso, infierno, salvación, renacimiento, trasmigración, reencarnación, etc.) con las que uno quiera llenar ese no-ser.
Lo desconocido, lo inevitable y lo impredecible forman parte del mundo y de la vida, convirtiéndose frecuentemente en las fuentes de mayor ansiedad. Esta ansiedad se encara de dos formas: el afrontamiento con VALOR (coraje) como lo hacen los ateos o la huida o evasión de los teodependientes, construyendo mundos imaginarios (paraísos, infiernos, etc.) con seres fantásticos (dioses, demonios, ángeles, etc..) los cuales les permitirán refugiarse de la realidad que los agobia.
Como ATEO que soy, entiendo, reconozco y acepto que los dioses SI EXISTEN y además son REALES, aunque solo en la mente de los teodependientes, pero ¿Por qué es tan difícil para un teodependiente aceptar que su dios solo existe en su mente?
¿Acaso los llevaría a una profunda ansiedad existencial y en consecuencia a la muerte por depresión o suicidio?
¿Ustedes que piensan?
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29 sept 2017

Historias íntimas de los genes

Los genes no contienen planos son como recetas (Dawkins)
el gen
 Hola:
Soy u…no de tus genes, no im….porta cual, soy la míni…ma cantidad de materia que ….contiene información. Habi….to en una molécula muy grande conocida con el nombre de ADN y que tie…ne una forma muy curiosa: una doble hé….lice enroscada en sí misma y que se encuentra en los cromo….somas, que en nuestra especie son 46, 44 autosomas y dos cromo…somas sexuales XY.
Todos tus genes están empare….jados, contenemos dos co….pias de cada gen, puesto que somos una especie diploide y hereda….mos una parte de nuest…ro padre y otra serie de nuestra ma…dre. Todos están emparejados excepto el cromos…oma Y determinante de la mascul…inidad y que afecta a mi hermano SRY, el gen responsable de construir fetos varones.
Un gen es como la sucesión de perlas de un co…llar, cada perla es un nucle…otido y cada tres nucleotidos dirigen la genesis de un amino …acido. Otras perlas no hacen nada cono..cido y algunas de ellas componen un gen, siendo los puntos suspensivos…..intrones.
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25 jul 2017

El Pico del Conocimiento

Un pre-ensayo sobre los límites de las ciencias y las humanidades

La proporción de almacenamiento, por el hombre, de conocimientos útiles sobre sí mismo y sobre el universo, fue en aumento desde hace 10.000 años. Esta proporción se elevó bruscamente con el invento de la escritura; pero, a pesar de ello, continuó progresando con deplorable lentitud durante siglos. El siguiente paso importante en la adquisición de conocimientos no se produjo hasta la invención del tipo movible por Gutenberg y otros, en el siglo XV. Antes de 1500, y según los cálculos más optimistas, Europa producía libros al ritmo de 1.000 títulos por año. (…) Cuatro siglos y medio más tarde, en 1950, la proporción había crecido hasta el punto de que Europa producía 120.000 títulos al año.
Alvin Toffler, 1970
El «shock» del futuro.

Suponiendo que, al año, se produzca una idea realmente brillante por cada mil millones de personas, entonces a la población de un millón de robustos Homo erectus que había en el año 300.000 a.C. le habría surgido una idea similar cada mil años. (…) Con seis mil millones de mentes en el planeta, actualmente deberíamos estar generando este tipo de ideas cada dos meses. 
Tim Harford, 2008
La lógica oculta de la vida.



Tesis: al peak oil le seguirá el peak knowledge. 

La información es una propiedad emergente de la energía. A largo plazo, cuanto menor es la producción de energía menor es también la producción de información. Realimentaciones temporales aparte, los límites del crecimiento material son también los límites del crecimiento intelectual. Tanto tiene una sociedad, tanto puede llegar a entender. Casi todo lo fundamental que podíamos descubrir y teorizar como especie ya lo hemos descubierto o hace milenios o, en mayor medida, durante los últimos doscientos años de explosión cultural e industrialismo desaforado. Cosa distinta ha sido, es y será su aplicabilidad, escalabilidad y poder de consolación. Es probable que la mayor parte de lo que queda por averiguar no se averigüe nunca (vida extraterrestre, nuevas teorías sociales...).

A menor energía, menor población. A menor población, menor división del trabajo. A menor división del trabajo, menor conocimiento: menos especialización, menos investigación. Para lo bueno y para lo malo. Energía es Hiroshima, energía es Auschwitz, pero energía también es Hojas de hierba. No puede decrecer lo uno sin decrecer lo otro. Con el declive de los combustibles fósiles y los efectos del cambio climático, el crecimiento exponencial del conocimiento propio de los siglos XIX y XX llegará a su fin, inercias aparte. En el campo intelectual, los próximos siglos serán tiempos de correcciones, síntesis, olvidos y salvaguardas, mas no de grandes descubrimientos. 


1770... 

Holbach: teoría del ateísmo.
Jefferson: teoría de la independencia.
Clarkson: teoría de la abolición.
Mounier: declaración de los derechos del hombre y del ciudadano.
Bentham: principio de utilidad.
Marx: teoría de los modos de producción.
Darwin: teoría de la selección natural.
Kropotkin: teoría del apoyo mutuo.
Fleming: principio de antibiosis. 
Freud: teoría del inconsciente.
Arrhenius: teoría del calentamiento global.
Einstein: teoría de la relatividad.
Mumford: teoría de la tecnología.
Roosevelt: declaración universal de los derechos humanos.
Hubbert: teoría del pico del petróleo.
Lerner: teoría del patriarcado.
Rich: teoría de la heterosexualidad obligatoria. 
Ryder: teoría del especismo.
Meadows: informe de los límites del crecimiento.
Illich: teoría de la desescolarización. 
Miller: teoría del maltrato infantil.
Semprún: teoría del desarrollismo.
Corry: teoría de los derechos indígenas.
Lovelock: teoría de Gaia. 

... 1970.


Teoría de Olduvai


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17 jul 2017

LA PARÁBOLA DEL ATEO

En una familia religiosa, dentro de una ciudad religiosa, esperaban con ansias el nacimiento de un nuevo integrante, quien fortalecería los lazos familiares y a la propia comunidad. Felizmente nació un niño a quien le brindaron todas las atenciones y cuidados que los niños necesitan.

El niño creció y pronto mostró su CURIOSIDAD por conocer todo lo que le rodeaba al mismo tiempo que recibía la educación religiosa que sus orgullosos y benevolentes padres consideraban necesaria para su futura formación e integración a la sociedad como adulto.  

Su INTELIGENCIA precoz lo llevaba a investigar objetos y juguetes más complicados, pero mostraba cierta desconfianza y recelo de la parafernalia religiosa, por ejemplo le parecía extraño que los sacerdotes se vistieran como las mujeres, con un vestido negro y largo hasta los pies, tampoco le encontraba mucho sentido el arrodillarse en una iglesia y murmurar frases que no entendía. Escuchaba con demasiada frecuencia una palabra que parecía muy importante para todos, menos para él, porque como niño que era, no podía entender qué significaba esa tan mencionada palabra que era DIOS.  ─Es solo un niño─ decían sus padres.

Aprendió a leer y escribir como todos los niños, pero en la adolescencia empezó a comprender cosas que antes no podía, empezó a entender conceptos abstractos como las matemáticas, las cuales son solo una herramienta para abstraer y entender un mundo complejo, que el lenguaje es impreciso y lleno de malos entendidos, etc.

Sus padres empezaron a preocuparse por la actitud de su hijo, pero consideraban que su renuencia a ir a la iglesia y rezar, era propia de todos los adolescentes que se mostraban un tanto rebeldes ante la autoridad paternal y religiosa. 

Poco a poco el adolescente empezó a investigar con profundidad eso a lo que llamaban dios, ese dios que debía ser algo muy importante puesto que todos en la comunidad lo veneraban y repetían su nombre constantemente en cada conversación que escuchaba. Con su acostumbrada CURIOSIDAD indagó y encontró otra palabra que le llamo la atención, esa palabra era ateo, buscó su significado y encontró que era una persona sin-dios, lo cual era totalmente contrario a las personas de su familia y la comunidad que sí tenían dios. Un escalofrío recorrió fulgurante por su imberbe cuerpo y quedó sorprendido al DESCUBRIR que esa persona sin-dios era él mismo y que no había otra persona conocida que fuera también ateo como él para que le pudiera ayudar, por lo que debía continuar sólo en la búsqueda por saber qué era eso a lo que llamaban dios y por qué él y solo él era un sin-dios, qué era lo que él tenía que le impedía tener dios a pesar de vivir en una familia y comunidad religiosa.

Empezó a observar en los ojos de las personas un cierto temor a lo desconocido y lo inexplicable, por ejemplo a la muerte, los accidentes las enfermedades, los desastres naturales, etc. y veía que las gentes se arrodillaban y suplicaban con oraciones que dios los protegiera de esas calamidades y después de eso observaba que se sentían más tranquilos. Al analizarse honestamente a sí mismo se dio cuenta que él también sentía temor a lo desconocido y lo inexplicable, sin embargo, no suplicaba a dios alguno que lo protegiera y se preguntaba ¿Por qué a pesar de sentir temor, no puedo pedir a dios alguno que me proteja?

Usando su INTELIGENCIA para hacer razonamientos verdaderos llegó a la conclusión de que el temor que hacía que sus familiares y amigos necesitaran de un dios era precisamente su falta de VALOR para superar ese temor y así afrontar las vicisitudes de la vida, sin embargo, a pesar de que él mismo también sentía temor, su valor era más que suficiente para prescindir de dios alguno. También encontró que eso a lo que llamaban dios no era otra cosa más que un pensamiento, que dios era producido por ese sentimiento o actividad psíquica de temor.

Finalmente reconoció que socialmente es inaceptable que una persona no tenga valor y se le señala y degrada con diatribas y adjetivos ofensivos como cobarde, afeminado, collón, gallina, etc. y en consecuencia rechazará su carencia de valor y que su dios no es un pensamiento o actividad psíquica, sino que es algo extra-mental.

Desde entonces el ateo comprende, acepta y respeta a las personas que necesitan de un dios en su vida, considera que es inevitable la protección divina que esas personas necesitan y que además son sus familiares y amigos.

Saludos cordiales.

MORALEJA: El que nace para ateo ni aunque dios lo tiente lo hace teodependiente. El que nace para teodependiente, cualquier dios será suficiente.

Nota: El caso contrario, es decir un teodependiente surgido de una familia atea, lo pueden consultar en el trágico y dramático caso de “La Mujer Más Odiada en USA” en donde Madelyn Murray O’Hair, fundadora de http://www.atheists.org/ y atea militante, su hijo Bill Murray es pastor de una iglesia bautista.

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La respuesta a la gran pregunta

Esta quizás sea la mejor contestación a esa pregunta que lleva atormentando a millones y millones de creyentes a lo largo de la historia de la Humanidad, esa cuestión que ha llenado decenas de miles de páginas en sesudos (a la vez que vacuos) tratados de filosofía y teología.

Pregunta: ¿Qué es dios? 

Respuesta: ¿Alguna vez has cerrado los ojos y has pedido con todo tu fervor algo que deseabas mucho? Pues Dios es ese tipo que te ignora.




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14 jul 2017

DICCIONARIO INFERNAL: Ilustraciones de Demonios de Todos los Tiempos

EL DICTIONNAIRE INFERNAL DE COLLIN DE PLANCY ES UNA JOYA DE LA DEMONOLOGÍA








El sitio Atlas Obscura, experto en rarezas, sugiere que estas ilustraciones son las mejores en lo que respecta a demonios de todos los tiempos.

En 1818 el ocultista francés Collin de Plancy intentó catalogar lo innumerable, todos los demonios que asedian al hombre y que habitan en los misteriosos confines de este mundo, de Lucifer y Mammón a figuras mucho menos conocidas. Su bestiario ocultista es una de las obras más evocadoras de la literatura demoniaca, como bien señala Atals Obscura. De Plancy escribió que el libro era "una biblioteca universal de seres, personajes, libros, hechos y causas relacionadas a las manifestaciones y a la magia de traficar con el infierno; divinaciones, ciencias ocultas, grimorios, maravillas, errores, prejuicios, tradiciones, historias populares y varia superstición".

La edición de 1863 de este libro incluyó ilustraciones, más de 60 de demonios específicos. Fueron diseñadas por el pintor Louis Le Breton y grabadas por M. Jerrault.


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8 jul 2017

¿Por qué la música nos afecta tan profundamernte?

LA MÚSICA ES EMOCIÓN PURA QUE FORMA IMPORTANTES VÍNCULOS ENTRE LAS PERSONAS.

La música es, como han notado grandes pensadores de todas las épocas, la cumbre de la comunicación emotiva humana, incluso aquello que da significado a nuestras vidas.  Pero, ¿por qué nos cala tan hondo la música?

Adam Ockelford responde a esto en su libro Comparing Notes: How We Make Sense of Music. Ockelford sugiere que la música tiene la cualidad de comunicar significado, "ya que todos sus sonidos constituyentes -notas- producen pequeñas respuestas emocionales, y éstas están unidas en una narrativa coherente a través de  la imitación". Esto distingue, por ejemplo, a la música de una sonata a una cascada, aunque en ocasiones la cascada pueda presentarnos con una experiencia llena de significado, esto depende de un estado mental previamente condicionado para atribuir a la cascada y a ese momento significado.

"A diferencia de las palabras, las secuencias de notas están libres para comunicar emoción pura, irrestricta de la necesidad de entendimiento semántico. Por lo tanto, la música quiere menos poder de procesamiento que el lenguaje -y la música en su forma más simple -las interacciones vocales entre un bebé y su madre- preceden el desarrollo del lenguaje humano.  Tanto la música como el lenguaje son percibidos de manera natural por el cerebro joven". Esto es sumamente interesante ya que sugiere que en realidad cualquier persona es capaz de sentir a emoción que comunica cierta música, aunque quizás luego le cueste explicarlo en palabras. La música va más allá de las palabras y directamente conecta emociones. 

Se cree que la música tiene la función de fortalecer el vínculo entre padres e hijos y un sentido de pertenencia a grupos sociales más amplios. Incluso, según Ockelford, se estudia el papel de la música en el desarrollo de empatía, ya que el imitar sonidos  de alguna manera nos hace como las personas que hacen esos sonidos -y los sonidos son, a su vez, emociones puras que crean vínculos.

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28 jun 2017

El cerebro y sus Dimensiones

hipercubo.gif
Lo que es arriba es abajo
(Viejo aforismo esotérico)
Una hormiga vive en un plano, es decir en dos dimensiones, para ella solo existe adelante-atrás e izquierda-derecha. ¿Pero qué le sucede cuando circula por una especie de banda que se ha sometido a torsiones y que pasa de dos a tres dimensiones?
Esta banda que se conoce con el nombre de banda de Moebius y que es muy fácil de hacer con una diadema de esas para el pelo, nos servirá para entender conceptos un poco más complicados a lo largo de este post.
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